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El «caso Javi Navarro» parece visto para sentencia. Desde que el defensa impactara su codo contra el rostro de Juan Arango, el pasado día 20, Mallorca y Sevilla se han enfrentado dialécticamente en un duelo verbal sin precedentes recientes. Todo comenzó el mismo día del incidente, instantes después del choque que envió al jugador del Mallorca a la Policlínica Miramar en estado de coma. En el palco presidencial fue creciendo la tensión entre ambos presidentes a medida que los monitores de televisión reproducían una y otra vez la escalofriante escena. Minutos después del partido, en el hospital, Javi Navarro hablaba de una «acción fortuita» mientras los médicos trabajaban contrarreloj para salvar la vida de Arango, que «llegó a correr peligro» en los segundos previos al impacto.

Al día siguiente, mientras el fútbol español condenaba la acción, el Sevilla comenzó a navegar contrarriente con su presidente como timonel. José María del Nido no tardó en saltar a la arena mediática, se apuntó en todas las emisoras nacionales y por su boca comenzó a arrojar una chatarra de manifestaciones que indignaron al mallorquinismo. Con Arango todavía en la UCI, Del Nido cargó contra una supuesta denuncia: «Lo que sucedió fue totalmente fortuito. Nuestro futbolista trató de protegerse y espero que no juzgue la acción porque no hay antecedentes para eso y, además, ya fue juzgado por el árbitro (Pino Zamorano)».

También agarró el micrófono Javi Navarro: «No somos hermanitas de la caridad. Además, yo necesito jugar de esta forma porque si no no entro en el equipo. Lo único que hice fue protegerme». Aquí en la Isla, el Consejo decide por unanimidad denunciar a Javi Navarro al Comité de Competición, que no hubiera actuado de oficio, para que la agresión no quede impune. El presidente de dicho organismo, Alfredo Flórez, califica las imágenes de escalofriantes, en unas declaraciones que irritan a Del Nido: «Me quedé anonanado porque está invadiendo el derecho a la imparcialidad objetiva. La persona que tiene que juzgar ya ha expresado su impresión». El mandatario sevillista va más allá: «Lo que está ocurriendo me parece una gilipollez. ¿Me he expresado con claridad?». Competición entra a valorar la acción por la denuncia del Mallorca y le concede al Sevilla cinco días de plazo para presentar alegaciones. Del Nido insiste en calentar el ambiente: «No confío para nada en este comité». El miércoles día 23, mientras Arango abandona el hospital, Pablo Alfaro defiende a su compañero: «Sólo falte que le fusilen», apunta. Arango asegura que la acción de Javi Navarro «casi me cuesta la vida» y apunta: «Si no va a cambiar su estilo de juego, mejor que no vuelv». En Venezuela, la afición expresa masivamente su rechazo con pancartas. Para rematar el caso, Del Nido advierte que irá a la Justicia Ordinaria si su jugador es sancionado...