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«Luis nos inspira motivación, confianza, bienestar. Todo, vamos». Así resumía Javier Olaizola, el capitán del equipo, la irrupción del entrenador madrileño en el vestuario. En su primer día de trabajo, el técnico de Hortaleza aprovechó para realizar una primera toma de contacto con la plantilla -apenas se ejercitaron durante 45 minutos- y para conversar con algunos futbolistas, a los que pidió unidad y trabajo: «Ha sido sólo un entrenamiento, pero ya tenemos otra sensación en el vestuario, de respaldo. No nos ha dicho grandes cosas, pero sabemos que es un hombre al que le gusta el trabajo y la disciplina, y que siempre respalda a los futbolistas cuando debe, aunque luego te exija mucho», dijo Olaizola.

Sobre la intención del técnico de arreglar los problemas que existen entre el capitán y Nadal, Olaizola le tendió la mano y aseguró que «si lo cree necesario, yo estoy dispuesto a solucionarlo. Por encima de todo debe primar el bien del equipo; somos personas adultas e inteligentes, y no hace falta que se pegue ningún golpe en la mesa para arreglar esta situación. De todas formas, espero que todo esto quede en un segundo plano, porque lo importante es el equipo».

El defensa donostiarra fue más allá, y agregó que «ahora da la sensación de que hay alguien que lleva el timón. Estoy convencido de que las cosas se van a hacer bien a partir de hoy», añadió. El futbolista rojillo explicó la complicidad que siempre existe entre Luis Aragonés y la plantilla: «Transmite muchas cosas, y por eso hicimos una gran campaña con él hace tres años. No hay ningún jugador en el fútbol español que hable mal de Aragonés».