Miquel Àngel Nadal fue recibido en Palma por su mujer, sus hijos y sus padres.

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Miquel Àngel Nadal llegó ayer a Palma y puso de esta forma el punto y final al Mundial de Corea y Japón. El central de Manacor fue recibido por sus padres, también en Son Sant Joan estaban su esposa, su hermana y sus tres hijos. La imagen no pudo ser más tierna ya que era demasiado tiempo lejos de su familia como para no fundirse en un emocionante abrazo.

Miquel Àngel llegó cansado. Su cara reflejaba un largo viaje y todo un año de competición con el extra del Mundial para añadir más desgaste. Sin embargo el manacorí demostró los motivos por los cuales aquí es tan respetado. Además de ser un enorme profesional, es igual de magnífico como persona y tras saludar a su familia no tuvo ningún reparo en saludar a los periodistas y ofrecer una improvisada rueda de prensa.

Después de un mes de micrófonos, de contestar preguntas incómodas, de dar la cara en definitiva, Nadal "en todo momento muy amable" estaba en casa y una de sus primeras valoraciones fue para agradecer a la prensa de Mallorca la defensa que se ha hecho de él cuando más arreciaban las críticas desde Corea.

«No entiendo como compañeros vuestros de profesión no han sido objetivos ni imparciales. La decepción en este Mundial ha sido eso, la falta de respeto hacia mí que, como mínimo, es lo que me he ganado con el tiempo que llevo jugando como profesional», explicó Miquel Àngel. A raíz de esta cuestión, el manacorí quiso agradecer el apoyo que ha encontrado en su Isla. «Como contraprestación a todo eso quiero agradecer a los medios de comunicación de Mallorca y la gente de aquí su apoyo y solidaridad. Sin duda esto ha sido una fuerza extra para mí», declaró Miquel.