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JAIME LÓPEZ Eran las doce del mediodía. Los termómetros urbanos alcanzaban los 34 grados. Ya se supondrá que el sol era de auténtica justicia. Pero eso no fue impedimento para que, por tercer día consecutivo, niños de las más cortas edades, adolescentes que, en muchos casos "era espectacular el de los practicantes del monopatín acrobático", superaban la veintena y los papás de los más pequeños, cámaras en ristre, decidieran disfrutar de la completa oferta lúdico-deportiva que la I Fira de l'Esport ofreció en su jornada de clausura.

De éxito completo, organizativo, deportivo, instructivo, recreativo y de participación, puede calificarse el obtenido por esta I Fira de l´Esport que ha organizado durante tres días el Institut Municipal de l'Esport en el Palau Municipal d'Esports de Son Moix. Cálculos aproximados de la entidad promotora cifraban ayer, última jornada de la feria, en casi trece mil el número de visitantes que han pasado por las instalaciones deportivas y las amplias explanadas del Palau.

A nadie puede extrañar que el alcalde Joan Fageda y el concejal d'Esports del Ajuntament de Palma, Gaspar Oliver, lucieran la mejor de sus sonrisas ni se cortaran un pelo a la hora de animar a nuestros futuros atletas olímpicos para infundirles ánimos en cada embate de remo de las piraguas lanzadas a la piscina del Palau d'Esports. Desde prácticas de equitación a demostraciones de esgrima a cargo de verdaderos profesionales del florete; de los secretos más elementales del tai-chi y el kárate instruidos por avezados monitores de ambas artes marciales; desde partidos de tenis de mesa a la ejercitación en los secretos del aeróbic; pasando por las tablas de gimnasia deportiva en el pabellón interior del Palau d'Esports y el desafío a las alturas a través del montaje de un circuito de escalada alpina, la jornada de ayer registró la mayor oferta lúdico-deportiva organizada a lo largo de los tres días de la Fira de l'Esport.