La centrocampista del Atlético de Madrid Virginia Torrecilla, saluda antes del comienzo del partido de semifinal de la Supercopa de España contra el Levante. | Efe - JUANJO MARTIN

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Virginia Torrecilla, centrocampista del Atlético de Madrid, no jugó, finalmente, ningún minuto del encuentro de semifinales de la Supercopa de España que midió a su equipo contra el Levante y que terminó con triunfo para las suyas por 2-3. De esta manera se frustró el volver a verla disputando un duelo oficial de rojiblanco tras casi dos años sin hacerlo, después de que en el mes de mayo del año 2020 fuese operada de un tumor en la cabeza. A partir de ese momento la jugadora, también internacional española, ha estado peleando por volver a vestirse de corto.

Reincorporada a los entrenamientos con su equipo, este torneo se ha convertido por contexto en una oportunidad ideal para que la futbolista balear pueda firmar su retorno a los campos, toda vez que su equipo defiende el título conquistado el curso precedente. Su enfermedad impidió a la '14' colchonera participar de ese logro aunque fue muy emotiva su imagen recogiendo el trofeo que acreditaba al plantel como campeón tras imponerse en la final, precisamente, contra el Levante. Un gesto que sirvió para escenificar su importancia en el vestuario.

Levante - Atlético de Madrid
Virginia Torrecilla, junto a sus compañeras antes del comienzo del partido.

Con el afán de poder repetirlo, ya como protagonista, su inclusión en la lista inicial de 22 jugadoras que estaban disponibles para participar en el evento fue recibida como un avance importante. Había sin embargo dudas sobre si llegaría a sentarse en el banquillo durante el debut del Atlético de Madrid. Estas se disiparon alrededor de una hora antes del choque. La futbolista integraba el grupo de las elegidas, aunque en primera instancia fuese desde la banda. Eso sí, recibió el cariño del público cuando este aplaudió al anunciarse su nombre por megafonía.

Sentada junto al resto de reservas durante toda la primera parte, el desarrollo del partido le privó finalmente de saldar esa cuenta pendiente. Su entrenador, Óscar Fernández, lo explicó posteriormente en la rueda de prensa. «Con el 3-1 lo tenía en la cabeza, he estado a punto de mandarla a calentar porque creía que además nos podía dar ese contexto de que con balón es capaz de quedársela. Pero había agotado dos ventanas de cambios, quería dejarme una libre por si pasaba cualquier cosa o nos empataban, tener una opción más para cambiar el equipo en la prórroga. Por eso no lo he hecho», reconoció. «No lo he hecho antes, hemos encajado, y en mi cabeza ya solo estaba aguantar el resultado para ganar. Yo era el primero que estaba deseando meterla pero creo que tenía que afrontarlo con la paciencia necesaria para tomar las decisiones correctas», agregó. Asimismo desveló un detalle protagonizado por Torrecilla en la previa del enfrentamiento: «Hemos errado en exceso, entre otras cosas por esa euforia excesiva con la que hemos salido. Virginia nos ha dado unas palabras justo antes de salir y creo que nos han emocionado tanto a todos que hemos salido con unas revoluciones excesivas para jugar un partido de fútbol. Teníamos tantas ganas de ganar que eso nos ha penalizado».

Por su parte la jugadora Maitane López trasladó el sentir de la plantilla: «Todas nosotras teníamos una ilusión enorme. Ya lleva meses entrenando y es un privilegio tener a alguien que nos enseña tanto del fútbol y de la vida. Tenerla cada vez más cerca es un motor para todas. Hay ganas de que vuelva a redebutar con el equipo».