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Las Palmas 0 - 0 Lugo

UD Las Palmas: Barbosa; Ángel López, David García, Deivid, Dani Castellano; Apoño, Javi Castellano (Aranda, min. 56); Momo, Valerón, Tana (Nauzet Alemán, min. 56); y Asdrúbal.

CD Lugo: José Juan; De Coz, Pavón, Jorge, Víctor Marco; Pita, Seoane; Pablo Sánchez (Pablo Álvarez, min. 46), Álvaro Peña (Rafa García, min. 46), Iván Pérez (Fran Sandaza, min. 79); y Rennella.

Árbitro: Iñaki Vicandi Garrido (Comité Vasco). Mostró tarjeta amarilla al jugador local Momo así como al visitante Seoane.

La UD Las Palmas y el CD Lugo igualaron sin goles en un partido en el que los locales dominaron en su mayor parte, pero volvieron a adolecer de puntería, mientras que los gallegos pusieron fin a su sangría de tantos encajados en las dos jornadas anteriores.

Desde el inicio, el equipo canario le arrebató al rival su mejor arma, el balón, y le obligó a hacer lo que menos le gusta, defenderse, empujándolo hacia su campo y llegando con frecuencia a su área. Acumuló muchos disparos, casi todos de media y larga distancia, aunque solo uno entre los tres palos.

Y ese intento llegó casi finalizando la primera parte, en el minuto 43, con un tiro de Tana que rechazó como pudo José Juan, y Valerón cazó el balón pero lo envió desviado. Esa misma suerte corrieron anteriormente sus compañeros en media docena de intentos.

Los gallegos, atosigados por el dominio local, tardaron más de un cuarto de hora en verle la cara a Barbosa y tampoco tuvieron puntería en sus únicos intentos de Rennella e Iván Pérez.

Las Palmas, pese a su fútbol fluido y generosa presión, se tuvo que marchar al descanso con el único premio de los aplausos de sus escasos aficionados, porque su dominio no se reflejó en el marcador.

Quique Setién cambió dos piezas al inicio de la segunda parte para frenar el caudal de juego del equipo isleño, que volvió a encontrarse con José Juan en un mano a mano de Valerón que repelió el portero vigués.

Sergio Lobera, poco después, también hizo dos cambios simultáneos, gastando dos balas de su revólver ofensivo con Aranda y Nauzet Alemán, pero el efecto fue el contrario, porque convirtió el partido en una ruleta rusa, una moneda al aire.

Y es que el Lugo se sintió desde entonces más cómodo y comenzó a amenazar de forma seria. Rennella, de cabeza, malogró una gran ocasión ante Barbosa en el minuto 73.

Después los locales pidieron penalti por manos de Víctor Marco, y Rennella volvió a perdonar tras una brillante jugada personal, pero no se decidió a disparar de zurda dentro del área.

El partido murió con la última oleada del equipo amarillo, como en la jornada anterior ante el Girona, en la que logró el gol de la victoria en el minuto 90, pero esta vez no hubo milagro.