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Zaragoza 1 - 0 Girona

R. Zaragoza: Leo Franco; Cortés, Alvaro, Laguardia, Rico; Tarsi, Paglialunga (José Mari, min.89), Movilla; Alamo (Víctor Rodríguez, min.49), Henríquez (Diego Suárez, min.73) y Roger.

Girona F.C.: Becerra; Iván López, Migue, Chus Herrero, David García; Eloi, Pere Pons (Jofre, min.81); Juanlu Hens (Matamala, min.73), Jandro (Gerard, min.61), Junca; y Felipe Sanchón.

Goles: 1-0. min.79. Alvaro.

Arbitro: Santos Pargaña, del C. Andaluz. Amonestó con tarjeta amarilla a Movilla, Alvaro, Paglialunga, Henríquez, Leo Franco y Javi Alamo, por los locales, y a Pere Pons, por los visitantes.

El Real Zaragoza, con su mínima victoria sobre el Girona (1-0), enfrió momentáneamente la grave crisis que atraviesa pero sólo por el resultado, porque volvió a dar muestras de su clara falta de fútbol, ideas y alma.

Salvo por el gol, que llegó en una jugada a balón parado en el minuto 79, el equipo maño volvió a dar otra demostración de impotencia ante un oponente que lo único que hizo fue estar medianamente bien colocado y que en ataque no creó ni una sola ocasión.

La victoria deja al menos al técnico zaragocista, Paco Herrera, en su banquillo de momento ante la amenaza de destitución por los malos resultados, pero no evita la clara ruptura con una afición que ya ni es capaz de indignarse.

Lo más triste que le puede pasar a un equipo es que sus propios seguidores se rían de él, que fue lo que ocurrió hoy en el estadio zaragozano. Los aficionados se dedicaron a mofarse de sus jugadores coreando 'olés' en sus pases, cuando todavía el partido estaba empatado, haciendo la ola y cantando «campeones, campeones» por el hastío de una lamentable temporada.

El Girona, consciente de la situación de su oponente, salió al césped de La Romareda con la intención de no encajar ningún gol pronto para que el marcador inicial durase lo más posible pensando en que si así ocurría los propietarios del terreno podrían ponerse nerviosos y su público también.

El conjunto local estuvo en su línea habitual, más bien gris y con nulas ideas en ataque por la falta de un hombre que diera un pase con ventaja para los delanteros, pero también por la ausencia de movilidad de casi todo el equipo.

Aún así, el conjunto de Paco Herrera fue el único que pudo abrir el marcador porque su oponente no tiró ni una sola vez entre los tres palos en el primer periodo.

Por contra, el equipo maño estrelló un balón en el larguero en el minuto 11 tras un disparo de Roger que tocó en un defensa y se envenenó. Apenas tres minutos más tarde, fue de nuevo el jugador valenciano el que tuvo la opción de marcar, tras un error en la salida del balón de la zaga gerundense que le dejó sólo ante el meta Becerra, pero su disparo raso se estrelló de nuevo en la madera.

Tras el descanso, apenas se produjeron dos ocasiones: un nuevo regalo de la zaga visitante en el minuto 61 que no fue aprovechado por el equipo maño y el gol del central Alvaro tras un saque de esquina en el que aprovechó un balón que se quedó suelto.