El presidente del Bahía San Agustín, Guillem Boscana, durante la rueda de prensa ofrecida este martes en Son Moix. | Bahía San Agustín

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El presidente del Bahía San Agustín, Guillem Boscana, ha hecho balance de la temporada 2021-22 y ha adelantado las bases del futuro proyecto, que contará con Pau Tomàs como entrenador de cara un curso en el que la ambición del club será el ascenso a la LEB Oro. El dirigente ha asegurado que el presupuesto del próximo curso sufrirá una rebaja del 40% y se situará alrededor de los 300.000 euros y que ya ha mantenido una serie de reuniones para dar con un nuevo patrocinador de cara a un proyecto con base en Son Moix.

«La temporada no ha terminado como queríamos, pero este mal sabor de boca que no podemos negar tal vez se ha difuminado o no ha sido tan duro por la imagen del equipo en la segunda vuelta», ha resumido sobre la temporada que baja el telón al mismo tiempo que ha valorado que los aficionados despidieran con aplausos al equipo pese al descenso. Guillem Boscana ha señalado que los buenos resultados de la campaña anterior invitaban a la continuidad y que la única diferencia para perder la categoría ha sido «el acierto en los jugadores». «No me arrepiento de las decisiones de seguir con el proyecto porque era de sentido común y lógica», ha añadido sin obviar que no volverá a asociarse con una agencia de representación para diseñar la plantilla.

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Tras la despedida de Álex Pérez, Pau Tomàs será el maximo responsable técnico «bajo la tutela de Pepe Laso, que será el cerebro pensante» y el desafío es claro: el ascenso a la LEB Oro. «El objetivo de un equipo que baja tiene que ser subir. El objetivo es volver lo antes posible», ha subrayado Guillem Boscana, que ha insistido en que todo «irá marcado por el presupuesto». «Tenemos medio garantizado salir en LEB Plata, pero no puedo confirmar qué se podrá hacer. El trabajo empieza ahora y acaba el 1 de septiembre», ha valorado. Sobre los números, ha remarcado que las ayudas institucionales «bajan un 60%» y que las cuentas del club tienen que ir en la misma línea. «El presupuesto tendrá una bajada del 40%. De los Casi 600.000 nos iremos a unos 300 o 350.000 euros. Al final LEB Plata, para los equipos insulares, tiene unos gastos de desplazamiento similares a la LEB Oro» en la que han cerrado un ciclo de ocho temporadas.

El dinero marcará las posibilidades a la hora de confeccionar una plantilla «completamente nueva» en la que tuvieran protagonismo los jugadores mallorquines. «Me gustaría que Joan Feliu encabezara el proyecto y la idea es contar con los jugadores mallorquines que quieran venir», ha adelantado. También confía en que el hecho de tener un equipo con aspiraciones suponga un aliciente para los aficionados. A pesar de las flojas entradas de esta temporada y el descenso a la LEB Plata, la intención del equipo es permanecer en Son Moix, ya que el Toni Servera no cumple con los requisitos de la tercera categoría del baloncesto nacional.