El técnico pone su cargo a disposición del ATB, que apuesta por su continuidad frente al Barça Atlètic. | Archivo

La crisis del Atlètic Baleares se agudiza. El ATB deja atrás la sexta jornada sin conocer la victoria y después de enlazar tres derrotas consecutivas que le han situado en el penúltimo puesto. Las miradas apuntan al banquillo ante la posibilidad de que un relevo pueda contribuir a un cambio de dinámica, pero la SAD blanquiazul quiere que Jordi Roger dirija el partido del domingo frente al Barcelona B a pesar de que el técnico haya puesto su cargo a disposición del máximo accionista, Ingo Volckmann. Un mal trago para el técnico y los responsables de la entidad. La derrota sufrida en El Collao ha supuesto otro golpe en la línea de flotación de la nave blanquiazul más por las formas que por el fondo. El ATB nunca ha ganado como visitante al Alcoyano, pero mandaba en el marcador y tenía la situación bajo control ante el líder hasta que un penalti lo mandó al traste.

Otro error individual en un saque de esquina supuso el definitivo 2-1 y provocó la segunda remontada consecutiva sufrida por los balearicos para alargar su zozobra. El panorama no invita al optimismo teniendo en cuenta que el próximo rival es el Barcelona Atlètic, que marca la frontera de las plazas que dan acceso a disputar las eliminatorias de ascenso con 11 puntos, ocho más de los que figuran en el casillero blanquiazul tras iniciar la campaña con tres empates y enlazar tres derrotas en sus últimos compromisos.

Escenario

La visita del filial azulgrana cobra forma de plebiscito. Sectores del Estadi Balear expresaron su malestar en el último tropiezo en casa ante el Logroñés y en el próximo choque volverá a estar en el centro del debate la figura del entrenador, que no alcanzó sus objetivos en su primera etapa en el banquillo y tampoco el pasado ejercicio como secretario técnico. Su nombramiento fue una apuesta personal del máximo accionista, Ingo Volckmann, que siempre ha mostrado una gran confianza en la forma de trabajar de Jordi Roger, con el que mantiene una gran sintonía. No en vano lo reubicó en los despachos como mano derecha de Patrick Messow tras ser destituido y en verano se mostró tajante a la hora de que fuera el responsable técnico para la campaña 2022-23.

Ahora, si no se produce un inesperado giro de los acontecimientos en las próximas horas, la intención del presidente es que dirija al equipo este domingo (12:00) en el Estadi Balear. Jordi Roger se siente con fuerzas y, al margen del resultado, destacó el rendimiento de los suyos en El Collao, donde valoró la intensidad y el sacrificio de un grupo del que considera que cree en lo que hace. El preparador catalán defiende que se están escapando puntos por detalles y que en muchas fases de partidos los suyos han acumulado méritos para ganar, pero la realidad de la clasifición es otra. Y el técnico tampoco oculta que es mala y de ahí que haya trasladado a la cúpula que está dispuesto a dar un paso al costado si Volckmann lo ve oportuno.

El apunte

El peor arranque del siglo XXI

Tres puntos de 18 posibles convierten la racha del ATB en su peor arranque del siglo XXI. Sólo los registros de la campaña 1989-90 empeoraron los números que han acumulado los blanquiazules en la actualidad. Con Martín Esperanza al frente los balearicos no cosecharon su primer triunfo hasta la jornada 14. En la etapa de Ingo Volckmann al frente de la entidad blanquiazul el único entrenador que ha resistido una racha de más de seis partidos perdiendo fue Christian Ziege en la 2016-17, aunque el germano sumó siete empates durante este período.