Passos de sa Paella i des Ermitans. | Emilio Alonso

0

Podemos dejar los coches en el aparcamiento de la antigua Ca Madò Pilla (hoy Hotel ‘El Encinar’) en el kilómetro 68,5, más o menos, de la Ma-10 de Valldemossa a Deià. Cruzamos la carretera y, justo en frente, vamos por un camino hacia la derecha. Pasamos por cualquiera de sus lados, una barrera que vemos allá mismo, y el camino gira a la izquierda. En el primer cruce (04’) tomamos a la derecha (de frente iríamos al Mirador des Tudons).

Duración: Unas: 4h.22’, pero fuimos muy lentos, se puede hacer en casi una hora menos.
Dificultad: Difícil. Los dos Pasos son muy técnicos. Y el de sa Paella muy aéreo. Ruta sólo apta para montañeros avezados
Equipo: Un buen equipo de montañas. Botas con suelas que agarren bien. Y, aunque ambos Pasos están equipados, una cuerda no estará de más.
Agua: No la hay en toda la ruta.
Ayuda: En la última edición del mapa Alpina Tramuntana Centralestá bien indicada la ruta.

En un segundo cruce (02’) vamos a la izquierda (hito) no de frente bajando, si no subiendo, siempre en dirección Sudoeste, por la ancha y fea pista. A los 05’ llegamos a una espaciosa explanada, especie de amplio collado, y tenemos que girar a la izquierda, no seguir de frente. En 07’ alcanzamos la rejilla que cierra la plazoleta de la Ermita de sa Tinitat, y hemos de girar casi 180º a la izquierda, para dirigirnos a Es Bufador (bancos y mesa de piedra, 02’). Por encima del mismo arranca, Noreste, el camino que lleva a Ses Ermites Velles y que hemos de tomar. Se trata de un Passos de sa Paella i des Ermitans (1) hermoso y antiguo camino de herradura colgado, a tramos, sobre el desnivel de su izquierda. Pero hemos de estar muy atentos, pues en unos 05’ lo hemos de dejar por la derecha, para ascender Sudoeste, por otro camino de herradura más estrecho, algo estropeado, a ratos muy aéreo, y siempre precioso.

En 06’ pasaremos sobre una sitja. Y, en 02’ más, al cruzar una especie de espolón, hemos de girar totalmente a la izquierda. Ascendemos luego con tendencia derecha, por entre rocas y encinas y, a los 06’, hemos de dejar a la izquierda una primera sitja y dos barraques. El sendero sigue ascendiendo Sur. Suroeste. En 02’ dejaremos una segundasitja, también a la izquierda. Y en 02’ más, alcanzaremos una tercera sitja con una gran roca encima. Atentos en este punto, pues hemos de girar a la izquierda, Este, para ascender duro por una ancha canal de tierra y encinas. Pero atención de nuevo, porque en unos 07’, hemos de abandonar la canal por la izquierda, para dirigirnos hacia un colladito de rocas, que se adivina entre las encinas.

Pas des Ermitans.

En las rocas del colladito, algún elemento asilvestrado, ha estampado unas enormes y grolleres pintadas que rezan: Pas S’Ermita una, y Paella otra. Siguiendo la dirección de la segunda, seguramente se puede atajar hacia el Pas de sa Paella. Pero nosotros preferimos seguir la ‘ruta de siempre’, para rememorar el itinerario que, hace años, llevó a Manel Osuna a redescubrir el Paso, que él bautizó o rebautizó como de sa Paella. Así que cruzamos el colladito, y seguimos el sendero que faldea Noreste entre rocas y encinas. A los 06’ una arista rocosa nos cierra el paso, de manera que descendemos un poco a la izquierda, para salvarla por su extremo inferior.

Muy pronto (02’) nos topamos con una rosseguera, subimos un poco y la atravesamos hacia la izquierda, saliendo de ella un par de metros por encima de una sitja (02’). En otros 02’ hemos de dar, un poco más arriba a nuestra derecha (hito en el tronco de una encina) con restos de un viejo camino que, tras un zigzag, desaparecen. Casi enseguida (02’) hemos de subir, diagonal derecha, a salvar un espolón rocoso (hito de una sola piedra grande). Y en 03’ ¡mucho ojo! cuando veamos un gran hito encima de una roca a la derecha, hemos de girar totalmente en esa dirección, Sur. Suroeste, dejando en frente el sendero que se dirige al Pas des Ermitans, por el que regresaremos en un par de horas. Entre rocas y encinas subimos Sur. Suroeste, y pronto encontraremos algún hito (muchos no hay) mientras se va definiendo una ancha cornisa. En algún momento tendremos que poner las manos, pero nada complicado.

A los 10’ la cornisa se despeja y se ensancha, y podemos gozar de magníficas vistas sobre Ca Madò Pilla y la Torre de Son Galcerán. Ahora nos volvemos a meter entre encinas y rocas, hasta que, al final de una rosseguera (14’) unos hitos indican que hemos de seguir subiendo, pero girando a la izquierda. A los 09’/10’ alcanzamos un rincón a los pies de los acantilados. En el mismo, las ramas de una encina ayudan a subirnos a una nueva cornisa hacia la derecha. Estamos en el inicio del Pas de sa Paella. El primer tramo es de tierra y hojarasca, bastante resbaladizo. Unos metros más arriba se complica. El terreno gana verticalidad y la roca es muy lisa, carente de presas de tamaño.

Cornisa antes del Pas de sa Paella.

Es mejor ascender por la derecha, más cerca del vacío, aunque para los que sufran de vértigo no será fácil. En cualquier caso, a la izquierda, ya aparece el cable de acero con la paella que colocó Manel Osuna en su día, al cual podemos agarrarnos para progresar. Si tenemos serenidad para fijarnos, veremos viejos clavos en forma de puente, que indican que este Paso ya era transitado en el pasado. El último tramo del mismo es realmente estrecho y aéreo, pero contamos con el cable como pasamanos. Antes de alcanzar la carena, ya muy cerca del Camí de s’Arxiduc, aún tendremos que enfrentarnos a una grimpada, que es mejor acometer algo a la derecha, y no pegados a las rocas de nuestra izquierda. Es difícil calcular el tiempo que lleva salvar el Paso, depende de la agilidad de los componentes de la cordada, pero serán 30’ aprox.

Ya en el Camí de s’Arxiduc vamos a la izquierda (Este). Sobrepasamos la cima de la Talaia Vella, en la que hay un hito geodésico y, en unos 08’, veremos un gran hito en el camino. Por la izquierda iremos luego al Pas de Ermitans. Pero nosotros, ahora, fuimos por la derecha hasta la Caseta Refugi(03’) que mandó construir el Archiduque (puede que el primer refugio de montaña de España) ya que Eulalia no la conocía, y David y yo, aún no la habíamos visto desde que la restauraron. Regresamos al gran hito (03’) y ahora tomamos a la derecha (Norte) -ignorando más a la derecha (Este) un camino con una sitjay comenzamos a descender por un bonito camino de herradura. Dicho camino desciende en lazadas por el encinar. Cuando llega al borde de los acantilados (20’/22’) gira a la izquierda. Enseguida pasamos sobre una sitja (02’) y seguimos en la misma dirección, salvando unos pinos caídos y dejando la barraca a la derecha. En 03’, unos metros antes de llegar a otra sitja construida sobre un bancal ¡atentos! hemos de bajar a la derecha. Siguiendo algunos hitos con tendencia a la izquierda, Oeste, en unos 10’, llegaremos a un pequeño rincón de rocas y encinas, que identificaremos muy bien, porque ya vemos la primera cuerda instalada del Pas des Ermitans.

Descendemos derecha, Noreste, siguiendo la cuerda. El primer tramo de la chimenea que constituye el Paso es de tierra y hojarasca, pero luego viene otro trozo más vertical de roca pura. No es fácil, pero hay pequeños escalones antiguos picados y una cadena de ayuda. En unos 05’ podemos haber superado el Paso, aunque eso es siempre relativo, dependiendo del número de personas que componen el grupo, y de su condición física. Pero la cosa aún no se ha acabado, todavía nos queda descender un par de cornisas con hojarasca, en la misma dirección Noreste.

Por fin, en unos 08’, nos situamos a los pies del peñascal. Ahora ya tenemos un senderillo que nos dirige hacia la izquierda, Suroeste. En 03’ superamos un colladito en una arista con un grueso pino. Y, en otros 02’, cerramos el circuito junto a la roca con un gran hito, donde antes nos hemos desviado al Pas de sa Paella. En unos 35’ nos situamos de nuevo en el Camí de ses Ermites Velles. En 06’ pasamos por Es Bufador. Y en 15’ más, llegamos a los coches aparcados en Ca Madó Pilla.

Anotación: La información ha podido quedar desactualizada. Ante posibles dudas, puede contactar con el Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat).