Algunas personas exceden los límites permitidos a la hora de ligar cuando salen de fiesta. | @ pressfoto

Salir de fiesta en ocasiones da lugar a situaciones muy incómodas para algunas mujeres, que tienen que soportar como algunos hombres les dicen groserías, e incluso, llegan a acosarlas. Aunque es cierto que pueden darse casos al contrario, donde son las féminas las que se sobrepasan con los varones, lo más habitual es la primera opción. La coach personal y de salud, Marga Almarcha, recomienda controlarse con el consumo de alcohol, ya que excederse puede dar lugar a situaciones de las que nos podemos arrepentir. «Regula lo que consumes e intenta ser crítico y reflexivo sobre cómo estás viviendo la fiesta. El alcohol hace que nos sintamos más lanzados, nos ayuda a desinhibirnos, lo que a su vez puede traernos ciertos riesgos al malinterpretarse ciertas conductas. Hazte responsable de tus actos, sobre todo cuando percibas que éstas pueden perjudicar a otras personas o a ti mismo o misma. La coach precisa que «si eres la otra parte, la que no tiene unas copas de más, no te aproveches de la situación; mantén una conducta respetuosa».

Almarcha reconoce que «a todos nos gusta que nos piropeen, lo que ha dado lugar en algunos casos a comentarios con cierto contenido sexual, donde se da una cosificación de la mujer». Ante esta situación, señala que «es tu responsabilidad evitarlos y poner límites, y no creer que los lugares de ocio nocturno son el lugar perfecto para ello».

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Por otro lado, señala que «es importante no malinterpretar el juego del flirteo. Hechos como sonreírse, invitar a una copa, acercarse más de la cuenta, insistir en besar, coger más debajo de la cintura, no tiene que significar que va a pasar algo más si la mujer decide que no sea así. Un 'no es no', estés en el momento que estés y no hay excusas».

La coach razona que «salir de fiesta esta genial, nos ayuda a aliviar el estrés de la semana, a mejorar nuestras relaciones, a descubrir otras…, pero también nos hace darnos cuenta de lo que estamos dispuestos a soportar». Por tanto, insta a que «cuando salgas de fiestas seas muy consciente de saber ponerte límites y los apliques cuando veas que algo ya no te encaja». Para concluir, insta a las personas que disfrutan del ocio a responsabilizarse de sus acciones porque «sales para pasártelo bien, no para buscar broncas, ser pesado, incomodar al resto… No sigamos normalizando los bares de copas, discotecas o las fiestas populares como los escenarios en los que se sigan tolerando ciertos comportamientos encuadrados dentro del acoso sexual».