Durante las dos horas posteriores a la comida, se está produciendo el vaciado gástrico y hay más posibilidades de sufrir un corte de digestión. | Pixabay

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«No te puedes bañar hasta que no hagas la digestión», advierten las familias en la playa a sus hijos. Habitualmente, los niños tienen prohibido bañarse en el mar o la piscina hasta que no pasen un mínimo de dos horas tras la última comida. Aunque esta 'norma' empieza a ser menos estricta con las nuevas generaciones, pues muchos padres han podido comprobar que darse un baño con calma no causa daños. No obstante, para saber si realmente debemos temer un corte de digestión, conoce qué es y si afecta como tradicionalmente se ha creído.

Un corte de digestión se trata de una interrupción del proceso digestivo que ocurre cuando el flujo de sangre se concentra en el aparato digestivo, mientras estamos digiriendo la comida, como consecuencia, el resto del cuerpo recibe una cantidad de sangre menor. Si a la vez que está en marcha este proceso, el cuerpo entra en contacto con la baja temperatura del agua, la sangre se reparte por el organismo para contrarrestarla, y es entonces cuando se puede dar un corte de digestión. Esta interrupción puede producirse también fuera del agua al realizar una actividad física intensa o al tomar el sol.

El corte de digestión se manifiesta con náuseas, mareos, escalofríos, visión borrosa, sudoración y calambres intestinales. El peligro de estos síntomas es peor cuando se dan dentro del agua porque podemos sufrir una broncoaspiración y ahogarnos. Durante esas dos horas en las que se está produciendo el vaciado gástrico, hay más posibilidades de sufrir un corte de digestión. Aunque estas disminuyen si no consumimos alcohol y comemos resguardados del sol una comida ligera. Aun así, es recomendable que pase al menos una hora después de las comidas antes de sumergirse.

Por otro lado, en el caso de los niños, un baño después de comer es alrededor de las 15:00 horas, momento desaconsejable para estar expuesto al sol. Aunque esté bañándose, el agua refleja los rayos solares. En general, es importante evitar zambullidas bruscas cuando sintamos mucho calor. Los expertos sugieren mantener un pequeño reposo en la sombra y entrar suavemente al agua. Al igual que es fundamental evitar las comidas copiosas. Finalmente, ante cualquier síntoma de malestar en el baño la recomendación es salir del mar inmediatamente.