Según un estudio elaborado por Svenson, el 30 % de la población manifiesta temor a sufrir alopecia y el 80 % considera el pelo como un elemento fundamental de su imagen.

Este es uno de los motivos por los que Svenson, líder en Europa en salud capilar, ha lanzado la campaña de concienciación 'El teléfono del pelazo', enmarcada en la acción #Atiempodellamar que la marca lanzó hace unos años.

El pelo es un elemento importante para muchas personas. De hecho, según un estudio elaborado por Svenson, el 30 % de la población manifiesta temor a sufrir alopecia y el 80 % considera el pelo como un elemento fundamental de su imagen. La buena noticia es que detectar los primeros síntomas es clave para prevenir los problemas capilares y buscar soluciones y poder evitar la pérdida de cabello. Este es el objetivo principal de la campaña “El teléfono del pelazo”; que aquellos que identifican estos primeros síntomas sepan que están a tiempo de ponerse en manos de los especialistas para evitar problemas capilares, incluida la alopecia.

La pérdida de cabello a diario es algo normal

Los folículos pilosos tienen un ciclo de vida; es decir, nacen y se caen. Es por ello que una pérdida de entre 50 y 100 cabellos al día es algo normal. Sobre esto, la doctora Emma Iglesias, directora médico de Svenson, explica que «aunque los ciclos capilares son iguales para todos los cabellos (para todo el cuero cabelludo, que no todo el pelo corporal), estos se pueden ver alterados por factores internos o externos que propicien o favorezcan la caída del pelo. Es el caso de una mala alimentación, épocas de estrés, causas genéticas o, en el caso de la mujer, cambios hormonales como los producidos tras el embarazo o durante la menopausia». Por eso, «es importante conocer los primeros síntomas para poder prevenir la pérdida de pelo u otros problemas capilares, que pueden afectar a aspectos emocionales».

La directora médico de Svenson explica que los signos de alerta que evidencian el inicio de problemas capilares varían en función del género. En este sentido, los datos obtenidos en el estudio ofrecen información muy relevante. Según este estudio, un 65 % de los hombres entrevistados asegura que es consciente de las primeras señales al mirarse en el espejo, mientras que el 63 % de las mujeres lo hace al ducharse o peinarse. Pero también «hay otros signos, no tan evidentes, que indican que ha llegado el momento de acudir al especialista», explica la doctora Iglesias, «como son: encontrar cabellos en la almohada al levantarse, el exceso decaspa o grasa, o sufrirmolestias en el cuero cabelludo».

En el caso de los hombres, la alopecia androgenética es la más común. Esta se manifiesta por una pérdida de cabello en entradas y coronilla que puede ir gradualmente aumentando. En cambio, en el caso de las mujeres, se produce una pérdida de densidad en la parte superior de la cabeza que puede provocar desde una falta de volumen o sensación de pelo fino e incluso el clareo del cuero cabelludo, en los casos más avanzados.

Además, el estrés y la ansiedad también pueden dar lugar a pérdida del cabello. Según la doctora Iglesias, «los estados de nerviosismo, depresión o ansiedad pueden provocar una disminución de las defensas y una alteración de los nutrientes que llegan a cada papila, interfiriendo en nuestra salud capilar».

La buena noticia es que la pérdida de cabello se puede prevenir. En palabras de la doctora Iglesias: «como siempre en medicina, prevenir una patología en la medida que sea posible, para de esta forma aminorar sus secuelas, es lo más importante». Y añade: «Conocer bien nuestro cabello y detectar los primeros síntomas, informarnos debidamente y acudir a un especialista puede adelantar la solución y evitar o paliar los efectos de la pérdida de cabello lo antes posible».

Soluciones para la pérdida de cabello

La clínica capilar Svenson ofrece diversas soluciones, tanto de prevención, como para las personas que ya han perdido el cabello, como el implante capilar. Las personas que empiezan a perder el cabello también pueden beneficiarse de tratamientos como la bioestimulación capilar, que puede prevenir o ralentizar el proceso degenerativo de los folículos.