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Mover y equilibrar la energía mediante técnicas de respiración, meditación, concentración y movimientos guiados. Esta es la base del 'Chi Kung' o 'Qi Gong', una práctica para trabajar el cuerpo que tiene su origen en la medicina tradicional china y cuyo principio es «estimular la cantidad de energía vital en el organismo y facilitar su libre circulación», explican desde el Instituto Internacional de Qi Gong.

Se trata de una práctica accesible para todas las edades que puede tener importantes beneficios para la salud física y emocional. Así, la palabra 'Chi' o 'Qi' hace referencia a la energía vital, mientras que el término 'Kung' o 'Gong' se refiere a la maestría, habilidad o trabajo.

De tal manera que esta práctica se basa en cultivar esa energía mediante «posturas estáticas, movimientos dinámicos, sonidos, marchas y posturas sentadas» con el propósito de encontrar "un equilibrio entre lo físico, lo mental y lo espiritual", añaden.

El 'Chi Kung' puede contribuir en la reducción de episodios de estrés o ansiedad y, entre sus beneficios, destaca que ayuda a disminuir la presión arterial, la circulación sanguínea y mejora la calidad de vida a nivel físico y emocional. Una revisión completa de diversos estudios sobre los efectos de esta práctica y del 'Tai Chi' concluyó que puede favorecer «la salud ósea, la aptitud cardiopulmonar, la función física, la prevención y equilibrio de las caídas, la calidad de vida general" y contribuye a reducir episodios "como ansiedad y depresión».

Asimismo, la combinación de diferentes ejercicios y técnicas de respiración conscientes durante la práctica puede reducir la tensión y el nerviosismo. De hecho, otra revisión reciente sugiere que el 'Qi Gong' o 'Chi Kung' puede ser «potencialmente útil para la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de infecciones respiratorias, incluido el Covid-19». En este sentido, las personas mayores en particular podrían beneficiarse de esta práctica durante la pandemia, aunque «se necesitan estudios futuros para confirmar la efectividad en este contexto».

Como explican en el Instituto Internacional de Qi Gong, las clases de Chi Kung pueden ir variando aunque, a nivel general, se practican los siguientes pasos: automasaje, desbloqueo articular, pose estática, movimiento dinámico y meditación.

En este sentido, las sesiones pueden comenzar con un ejercicio para despertar esa energía con ejercicios de movimiento lentos y de respiración. Nuestro cuerpo tiene que estar en una posición equilibrada y firme, pero a su vez la postura debe ser cómoda. Resulta esencial mantener la concentración y atención plena en cada movimiento.

Aquellas personas que sean principiantes pueden comenzar con ejercicios de respiración abdominal y de meditación durante unos minutos cada día, para después realizar los movimientos estáticos y corporales.