La clave para un buen picnic es llevar platos para compartir | Pixabay

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El verano es la temporada perfecta para hacer picnics sin riego de lluvias. Los destinos pueden ser tan variados como imagines: una playa, en el campo, una montaña, en barco o en un jardín. Esta tradición de origen francés, está relacionada con el termino picar o picotear. Lo cierto es que su filosofía está en compartir. Se trata de una reunión de personas para disfrutar de una comida al aire libre en la que cada uno aporta su parte. Generalmente se trata de comidas que no son calientes, elaboraciones que se conservan bien varias horas después y que se degustan frías. Solo necesitas una cesta y estas cinco ideas saludables.

Hummus con crudités y pan de pita

Crudités, o lo que viene a ser lo mismo, hortalizas crudas son el perfecto acompañante para el hummus. Podemos hacer una selección de zanahorias, apio, pepino y calabacín, y cortarlas en forma de bastón. Para el hummus necesitaremos 500 gramos de garbanzos hervidos, dos dientes de ajo, una cucharadita de jugo de limón, una cucharada de aceite de oliva, media cucharadita de comino y otra igual de pimentón, sal y pimienta al gusto. Después, solo hay que triturar todos los ingredientes hasta obtener una textura suave. Para acompañarlo también podemos cortar pan de pita, siguiendo la costumbre griega.

Crepes salados

Para elaborar la masa para crepes salados solo necesitas tres ingrediente: 150 gramos de lentejas rojas crudas, 1/2 litro de agua y una pizca de sal. Primero pondremos a remojo las lentejas toda la noche. Después, trituramos todos los ingredientes. Aceitaremos la sartén para que no se pegue y vamos echando pequeñas cantidades de la masa líquida. Una vez hechos los crepes, solo queda elegir los ingredientes: pavo y queso, espinacas y tomate, pesto y mozzarella, salmón y queso crema, aguacate y queso fresco... Las combinaciones son infinitas.

Brochetas de melón con jamón

Aprovechando la fruta de la temporada podemos preparar estas deliciosas brochetas que son la combinación perfecta de dulce-salado. Para ello necesitaremos: 12 palillos, un melón cantalupo, 12 hojas de albahaca fresca, bolas de mozzarella y 12 lonchas de jamón serrano. Primero, cortaremos el melón en 24 cubos pequeños, partiremos las bolas de mozzarella hasta tener 12 trocitos y dividiremos las lonchas de jamón por a mitad. Después, montaremos las brochetas en los palillos siguiendo este orden: jamón, melón, albahaca, mozzarella, jamón y melón. Saldrán 12 brochetas.

Quiche de calabacín y queso de cabra

Para preparar este plato necesitaremos: una masa brisa, 400 mililitros de leche evaporada, un calabacín, 100 gramos de queso de cabra, 4 huevos, dos cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta al gusto. Además, será necesario un molde para el horno. Para empezar precalentaremos el horno a 180 grados. Después, pinchamos la masa y la cocemos 15 minutos en el horno. Al mismo tiempo, rehogamos el calabacín cortado a rodajas en la sartén. Finalmente, batimos los huevos en un plato grande, y añadimos el queso de cabra cortado a medallones, aceite de oliva, sal, pimienta y el calabacín. La mezcla la verteremos en el molde y la hornearemos 30 minutos hasta que esté dorada. Este plato se puede comer frío, de hecho estará más sabroso si lo preparas la noche de antes.

Sándwiches de membrillo y queso curado

Por último, este delicioso postre será la guinda perfecta para la velada al aire libre. Los ingredientes necesarios son: 400 gramos de dulce de membrillo y 150 gramos de queso curado en lonchas. La preparación es tan sencilla como cortar el membrillo en lonchas cuadradas y formar sándwiches con el queso. Puedes añadir moras y frambuesas por encima para conseguir un toque más ácido y fresco.