Siempre debemos desconectar unos minutos del ordenador cada hora que estemos frente a la pantalla. | Freepik

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En el dinámico mundo laboral de hoy, encontrar tiempo para el ejercicio puede ser un desafío, especialmente para aquellos con un horario de oficina exigente. Sin embargo, mantenerse activo es importante para nuestra salud física y mental. Afortunadamente, existen estrategias efectivas para incorporar ejercicios discretos en la rutina de nuestro trabajo, permitiéndonos mantenernos en forma mientras cumplimos con nuestras responsabilidades laborales.

La actividad física no siempre requiere una visita al gimnasio o una sesión de entrenamiento intensa. En la oficina, pequeñas acciones pueden sumar a grandes beneficios. Ejercicios sencillos como estiramientos de piernas, contracciones abdominales, o ejercicios de fortalecimiento de muñecas y tobillos, pueden realizarse de manera casi invisible. No solo ayudan a mantener la tonicidad muscular y la circulación sanguínea, sino que también pueden reducir el estrés y mejorar la concentración.

Ejercicios prácticos para la rutina de oficina

  • Estiramientos en la silla: Realiza estiramientos de brazos, cuello y espalda mientras estás sentado, lo que ayuda a aliviar la tensión muscular y mejora la postura.
  • Elevaciones de piernas: Debajo del escritorio, eleva una pierna a la vez, manteniéndola en el aire unos segundos. Esto fortalece los músculos del muslo y mejora la circulación.
  • Contracciones abdominales: Contrae los músculos del abdomen durante unos segundos y suéltalos, repite varias veces. Esto fortalece el core y puede mejorar la postura.
  • Ejercicios de manos y muñecas: Ideales para quienes pasan mucho tiempo escribiendo en el teclado. Rotaciones de muñeca y estiramientos de dedos pueden prevenir problemas como el síndrome del túnel carpiano.

Además de los beneficios físicos, incorporarlos en tu rutina diaria puede tener un impacto positivo en tu bienestar mental. El ejercicio, incluso en pequeñas dosis, puede liberar endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad, reduciendo el estrés y mejorando el estado de ánimo. Además, tomarse breves momentos para ejercitarse puede aumentar la productividad y la creatividad, al proporcionar un cambio necesario en el enfoque mental.

¿Cómo incorporar estos ejercicios en tu día a día?

  • Establece recordatorios: Utiliza alarmas o aplicaciones para recordarte tomar breves pausas para ejercitarte.
  • Sé consistente: Intenta realizar estos ejercicios todos los días para formar un hábito saludable.
  • Involucra a tus colegas: Crear un grupo de bienestar en la oficina puede motivar a todos a participar y mantenerse activos.
  • Consulta a profesionales: Si tienes condiciones médicas específicas, consulta a un médico o un fisioterapeuta para encontrar los ejercicios más adecuados para ti.

Incorporar estos ejercicios discretos en tu rutina de oficina puede ser un cambio sencillo, pero tendrá un impacto beneficioso en tu salud y bienestar. Al ser creativo y constante, puedes mejorar tu forma física, tu estado de ánimo y tu productividad, todo mientras cumples con tus responsabilidades laborales. Así, el equilibrio entre trabajo y salud deja de ser un desafío y se convierte en una parte integral de tu día a día.