La mayonesa nos ayuda a realzar el sabor de nuestra comida. | Pexels -Leonardo Luz-

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La mayonesa casera es un delicioso y versátil complemento que utilizamos para aderezar nuestras ensaladas o para picar. La gran mayoría preferimos hacerla antes de comprarla en el supermercado debido, sobre todo, a su sabor auténtico y la capacidad de saber los ingredientes que utilizamos de primera mano. Sin embargo, a diferencia de la mayonesa comercial, que incluye conservantes y está diseñada para una larga vida útil, la casera es más delicada y no dura tanto. Entonces, ¿sabemos cuánto tiempo nos puede aguantar en la nevera antes de que ya no sea segura para comer?

Tenemos que tener en cuenta de que el ingrediente fundamental de esta salsa es el huevo, que es el principal factor que contribuye a su corta duración. Los huevos frescos, aunque tengan numerosos nutrientes, son un caldo de cultivo potencial para bacterias, en particular la salmonella. Dado que la mayonesa normalmente la preparamos con huevos crudos o ligeramente cocidos, el riesgo de contaminación es mayor que con otros alimentos que estén completamente cocidos.

Una regla general es que puede durar de tres a cinco días en la nevera. Sin embargo, hay factores que pueden influir. La frescura de los ingredientes utilizados, las condiciones de preparación y como la guardemos, esto incluye la temperatura del refrigerador ya que pueden alterar su vida útil. La acidez también juega un papel crucial en su durabilidad. Ingredientes como el vinagre o el limón, que comúnmente se añaden, no sólo aportan sabor, sino que también actúan como conservantes naturales que pueden ayudar a prolongar que aguante más tiempo. Sin embargo, incluso con estos ingredientes, no debe consumirse después de una semana en la nevera para garantizar la seguridad.

Para prolongar su aguante es vital seguir algunas prácticas. Primero de todo, siempre se tienen que usar utensilios limpios, de esta manera evitaremos introducir bacterias en la mezcla. También hay que lavar los huevos antes de romperlos y asegurarse de que todos los ingredientes estén frescos. Almacenar la mayonesa en un recipiente hermético y colocarlo en la nevera inmediatamente después de prepararlo es otra recomendación. Y por último, hay que vigilar la temperatura de la nevera es crucial; debe estar por debajo de los 4°C para mantenerla segura.

Por otra parte, siempre es recomendable usar la vista, el olfato y el gusto para evaluar la frescura de cualquier alimento, incluida la mayonesa. Si parece separada, tiene un olor desagradable o un sabor rancio es mejor tirarla. Tenemos que tener en cuenta de que en verano los alimentos se estropean más rápido que en invierno debido a las altas temperaturas.