El agua de plátano no sólo es deliciosa, sino que también es una aliada en la búsqueda de un estilo de vida más saludable. | _Alicja_

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En el variado universo de las bebidas saludables, el agua de plátano emerge como una opción deliciosa y repleta de beneficios para la salud. Este refresco natural, que aprovecha las bondades de esta fruta, se ha vuelto popular entre aquellos que buscan alternativas nutritivas y sabrosas a los refrescos convencionales. A continuación, exploramos sus ventajas y compartimos algunas recetas sencillas para disfrutarlo en casa.

Beneficios sorprendentes

Los plátanos son conocidos por ser una fuente rica en potasio, lo que contribuye a la salud del corazón y la regulación de la presión arterial. Pero eso no es todo, esta fruta también contiene vitaminas como la B6 y C, fibra, y antioxidantes. Este agua también proporciona hidratación y repone los electrolitos perdidos durante el ejercicio, funcionando como una bebida isotónica natural. Como son ricos en fibra pueden ayudar a regular el sistema digestivo y prevenir el estreñimiento. Otro de sus beneficios son los azúcares naturales, ya que ofrecen un impulso de energía sin los altibajos que conllevan los refinados. Por otra parte, su potasio ayuda a mantener un ritmo cardíaco regular y puede reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

Recetas para disfrutar en casa

A continuación explicamos dos recetas que se pueden hacer con este ingrediente. La primera es el agua de plátano básica. Para ello se necesitan: dos plátanos maduros, cuatro tazas de agua y hielo al gusto. Se empieza pelándolos y cortándolos en rodajas. Después se colocan en una licuadora junto con el agua y la mezcla hasta que esté suave y se sirve con hielo y a disfrutar. La segunda es agua de plátano con canela. Para realizarlo hay que tener dos plátanos maduros, cuatro tazas de agua, una rama de canela, miel al gusto y hielo al gusto. Igual que en la anterior receta hay que pelarlos y cortarlos en rodajas. Después, en una cacerola se calienta el agua con la rama de canela hasta que hierva, luego se retira del fuego y se deja enfriar. En una licuadora se juntan los plátanos con el agua de canela (sin la rama) y se mezcla hasta que esté suave. Y por último, se agrega miel al gusto y se sirve con hielo.