APAEMa ha organizado un curso donde han participado 17 personas. | Gori Vicens

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En fora vila siempre hay tareas a realizar. Ahora, en pleno verano, entre muchas otras, una de importante es la poda de verano de los árboles frutales que estén adaptados a nuestro clima, o sea, excepto los subtropicales. Este tipo de poda de verano se suele hacer entre principios de junio y mediados de agosto, aunque este año, que el inicio de estación ha sido un poco más fresco y más lluvioso, se ha empezado a finales de junio o principios de julio, dependiendo de la zona.

Al ser un tipo de poda importante para el desarrollo de los frutales, la asociación APEMA ha organizado un curso al que han participado 17 personas, entre aficionados y profesionales que han seguido atentamente las explicaciones del experto en poda, Pere Sureda.

Sureda les explicó que ésta es una poda complementaria a la de invierno para los árboles adultos, y para los jóvenes va muy bien para ayudarles en su formación. «Es una poda que nos permite rectificar la de invierno o, en el caso que los árboles tengan mucha fuerza, es un buen momento para quitarles las ramas más vigorosas; y en los más jóvenes, les ayuda a formarse. Les cortamos aquellas que le afectan a lo que es la estructura del árbol».

Ahora es la época idónea para hacerla, porque a partir de mediados de agosto, explica Sureda, «las temperaturas empiezan a cambiar y ya se puede empezar a hacer otros tipos de poda».

La poda de verano se hace en árboles que tienen mucha savia. Durante el invierno, el árbol duerme y en primavera es cuando empieza a mover la savia «y es cuando saca ramaje joven. Este movimiento de savia que es fuerte, dura hasta aproximadamente a mediados de junio. Por ello, se aprovecha el periodo siguiente, cuando empieza a bajar la savia de los árboles, y los crecimientos ya no son tan vigorosos o casi no crecen; es el momento de hacer la poda», indica Pere Sureda.

Este año, la climatología ha variado algo con las lluvias y la temperatura más fresca, y esto ha hecho que la savia también haya tardado más en despertarse, por ello la poda se hace ahora.

Durante los dos días del curso, se intervino en diferentes tipos de árboles, para que los asistentes pudieran ver las necesidades que tiene no sólo un cultivo en sí, si no dentro del mismo cultivo cada una de las variedades tiene diferentes necesidades de poda. Se podaron las ramas de dos clases de almendros, así como naranjos –para mostrar las intervenciones a realizar a los cítricos, olivos, albaricoqueros y melocotoneros jóvenes. De esta manera los agricultores aficionados o profesionales pueden ir poniendo en práctica todas estas técnicas a sus árboles.