Catalina Martínez es una aficionada de Inca a recoger setas. | P.C.

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La temporada de setas ha irrumpido de golpe con la entrada cronológica del otoño. Desde hace unos días se están recogiendo los frutos de los conocidos genéricamente como hongos termófilos.

Josep Llonerd Siquier, autor de la obra Els bolets de les Illes Balears, y una de las máximas autoridades en micología de las islas, explica que «los hongos termófilos son los primeros en fructificar cada año. Son los que necesitan temperaturas elevadas y humedad para ello». En ese grupo se encuentran algunos de los denominados popularmente como rúsulas (blaves en mallorquín), rebozuelos (picornells), o las cogomes (Amanita vaginata y similares).

En los mercados se han podido encontrar desde hace unos días los sabrosos picornells (Cantharellus cibarius y Cantharellus alborufescens). Muchos de ellos provienen de fuera de Mallorca pero una pequeña cantidad se han ofrecido cultivados. Siquier explica que «en lugares como Pollença, desde hace muchos años se utiliza agua de cisterna para humedecer los ‘agres’ en agosto y así conseguir adelantar la temporada». Un ‘agre’ es como se denomina en mallorquín a una rodal donde determinados hongos crecen y fructifican de forma numerosa. El especialista explica que «tanto ‘picornells’ como ‘blaves’ crecen en los encinares».

Josep Llonerd es autor de la obra ‘Els bolets de les Illes Balears’.

Catalina Martínez, de Inca, en una de las aficionadas a recoger setas que este año ya han salido a por el delicioso manjar. «He encontrado algunes blaves que sin duda serán el atractivo de este fin de semana en mi mesa», afirma sonriendo. Catalina es una de las muchas personas que esperan el otoño para llevar a cabo su afición. «Dicen que para que haya buenas setas debe llover en agosto pero este año, aunque no ha llovido ese mes se ve que el agua de septiembre ha sido suficiente», asegura.

Siquier indica que «las lluvias que han caído estos días pueden ser muy propicias para la aparición de un buen número de setas. Siempre que no vengan ahora días de viento». El micólogo informa que «los hongos son especímenes que necesitan de una elevada humedad para desarrollarse. El viento seca el suelo y por lo tanto no les favorece».

Si el tiempo sigue siendo propicio «pronto se recogerán cogomes. Que aunque para los aficionados sea una sola especie, en realidad es un grupo de especies, pero con tan pequeñas diferencias entre ellas que algunas solo son apreciables a nivel microscópico».

Siquier es una gran estudioso de todo el mundo de los hongos y ha descrito algunas especies nuevas para la ciencia a lo largo de los últimos años.