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La última edición de Incart acogió una propuesta solidaria emprendida por el Rotary Club de Inca. A varios de los artistas más representativos del panorama mallorquín se les entregó un pedazo de madera procedente de un barco y se les pidió que realizasen en ellos sus obras. El resultado fue todo un éxito tanto a nivel artístico como de recaudación de fondos para causas benéficas. Para dar cuentas de los resultados y agradecer su colaboración a los artistas, este club convocó una comida en las bodegas Son Bordils. Con más de 80 comensales, la comida reunió a casi todos los artistas y a buena parte de los rotarios, que compartieron tanto comida como satisfacción por la consecución de su proyecto.