Los propietarios del bar restaurante Pesquero, Miguel Dolç y Lorenzo Rus, encargaron al reconocido relaciones públicas Pepe Oliver la organización de la fiesta de verano del remozado local. Oliver congregó a sus amigos y conocidos.

Tras su extensa y exitosa trayectoria profesional, logró reunir a 650 personas en el interior del local, en la terraza cubierta y en la de verano. Lo más granado de la sociedad palmesana acudió a la cita cumpliendo el requisito de vestir de traje ellos y de cóctel nocturno las féminas.

La terraza del Pesquero se convirtió en una pasarela de elegancia y glamour al ritmo de la música de Le Carromate . La cena fue a base de finger food con exquisiteces servidas en bandejas de cóctel. Los ritmos cubanos llegaron entrada la madrugada n E. Planas