Jesus Murgui, ex obispo de Mallorca y actual obispo de Orihuela-Alicante, entregó en Palma el 14 de diciembre ocho títulos pontificios a cinco sacerdotes y tres seglares mallorquines.  Antoni Burguera fue nombrado capellán de Su Santidad; Lluc Riera, Rafael Umbert, Andreu Genovart y Joan Servera,  prelados de honor de Su Santidad, y los seglares Rafael Perera, Raimundo Zaforteza (ambos abogados) y Gabriel Cortés (economista) recibieron la Cruz Pro Ecclesia el Pontifice, con la que se reconoce una «larga y generosa vida al servicio de la Iglesia». En sus parlamentos quedó patente la importancia de que en estos títulos «se vean reconocidos muchos otros miembros de la Iglesia en Mallorca». Perera, en nombre de los seglares, afirmó aceptar la distinción sólo en representación de «todos los laicos que arrimamos el hombro en apoyo de la Iglesia»