Previous Next
0

Un cañón de luz reflejaba el anagrama de Relojería Alemana en la piscina del Hotel Maricel. Alrededor de doscientos invitados disfrutaban de un exquisito cóctel aderezado por la música de David Gee mientras comentaban la belleza de los relojes que la marca de alta joyería Piguet presentaba esa noche. En tres urnas bien iluminadas eran protagonistas del evento el de oro rosa, el de acero y el de carbono forjado con acabados más refinados y de caja portante de 44 milímetros, el lujo de la noche.