Despliegue de estilo de la reina Letizia.

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A la reina Letizia los colores le sientan bien. Es el truco de las reinas menudas, el mismo que utilizaban la reina Isabell II o su madre Elisabeth Bowes Lyon, que no levantaba más de metro y medio y sin embargo era capaz de hacerse notar entre las multitudes gracias a los colores inauditos que utilizaba. Hablo de colores estridentes, fluorescentes, brillantes como el sol, y todo para que no hubiera duda de dónde estaba la reina.

Otro de los artificios infalibles para hacerse notar sin que lo parezca es el peinado. Se dice que cuando uno entra en una habitación ha de reconocer de inmediato dónde se encuentra la reina por su peinado, o en el caso de los otros países europeos, por sus sombreros. Doña Sofía no usó casi nunca sombreros en España y, sin embargo, no ha cambiado de peinado jamás, tanto es así que su ahuecado y cardado sesentero se ha convertido desde su boda en su mayor seña de identidad. Doña Letizia todavía juega con moños, recogidos más o menos acertados o melenas sueltas y lacias, o onduladas, que dejan entrever incipientes canas, también de moda. El caso es que el estilo de la reina Letizia se asienta, al menos en Europa, donde está considerada una de las damas más elegantes del mundo por la prensa especializada.

Letizia cuando se propone epatar epata. En Alemania ha sido una paleta de color perfectamente estudiada la que ha traído el sol de España a los grises otoñales berlineses. Ha dado lo mejor de sí misma en todas y cada una de sus apariciones públicas, sin alardes y sin embargo efectivas. Nos dejó boquiabiertos con el vestido inspiración Sybilla que usó en la cena de gala que ofreció el presidente de la República. Rojo, porque es su color, rojo porque es el color que define a su país y el color y el estilo que todos esperamos de una reina joven que un día fue roja y hoy es soberana de uno de los países rojos más modernos del mundo, mal que les pese a algunos.

Más pobre sí, pero más moderno que ninguno de nuestros vecinos europeos, donde por cierto se vive bastante peor, porque lo que he podido comprobar durante mis 22 años alemanes, que se dice pronto. Comparen. Donde estén el sol y los colores de España…