Previous Next
1

Tardé en verlo acabado, pero por fin el retrato que me ha hecho Angeles Cereceda está colgado en el salón de mi casa. Qué maravilloso es. Por cierto, lo colgó Angels Mercer con hilo de pescar para no dañar el papel pintado de la pared que data de 1867 y que hay que respetar sí o sí. Una pintora mallorquina nacida en Cantabria con una larga trayectoria artística que la ha llevado a recorrer Europa, Estados Unidos y, sobre todo, Japón mostrando su obra. Ángeles debe su primera formación a la ya desaparecida Escuela Libre del Mediterráneo fundada en 1977 por Joaquín Torrents Lladó (1946-1993), inolvidable maestro, posiblemente el mejor retratista de su tiempo que conquistó Europa poniendo su caballete frente a aristócratas, políticos, banqueros y escritores, inmortalizando momentos de papel couché como el retrato de Silvia Krystel o el que Carolina de Mónaco le encargó durante el revuelo mediático que se formó en las revistas del corazón antes de su boda con Philip Junot

Ángeles Cereceda conoce muy bien el trabajo de un pintor que retrata, ella fue también durante años la modelo para muchos de los cuadros de Torrents Lladó. Esta experiencia plagada de anécdotas como modelo y como pintora, la ha llevado a conocer a muchas personalidades, la mayoría intelectuales que se fueron convirtiendo en amigos y colaboradores de excepción para su carrera, escritores como José Luis de Vilallonga, Baltasar Porcel, Antonio de Senillosa, Mingote, Carlos Fuentes, Víctor García de la Concha, Antonio Colinas, Alfonso Ussía, Carme Riera… han apoyado su trabajo presentando sus exposiciones.

Aunque la mayor parte de su obra son paisajes, fue a partir de realizar el encargo por parte del Consell de Mallorca de un retrato de Rafa Nadal como hijo predilecto de Mallorca cuando empieza a entrar de lleno en la temática del retrato. Desde entonces ha tomado el testigo de su maestro retratando a políticos, intelectuales y aristócratas. Así que después de acabar con el estupendo retrato de Ana Palacio (exministra de Asuntos Exteriores) le tocó «el turno» a mi propio retrato. Aunque ya hacía tiempo que habíamos hablado de la ilusión que yo tenía de ser retratado por ella, fue hace unos meses cuando Ángeles me propuso pintarme y formar parte de su próxima idea. La composición, el color y el tamaño han sido decididos por la artista como parte de la colección de retratos para una próxima exposición en Palma.

Un interesante proyecto que reunirá más de 100 retratos recientes de personas cercanas a la pintora, políticos y artistas con un hilo argumental que los enlaza: la visión de una pintora de estos tiempos de pandemia. Todos los retratos ocultan la mitad de la cara, esta condición en sí misma ya es un reto, pero lo que hará más atractiva la exposición es el mensaje de que en cualquier circunstancia la estética y la fuerza siempre prevalecen en el arte para hacer de la vida una celebración. Y nosotros, pintora y pintado, ya festejamos disfrutando este maravilloso retrato que ya cuelga en mi salón. ¡Qué lujo!