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La artista Alina Poloboc ha creado un proyecto «limón» lleno de color y alegría, muy diferente de todo lo que ha hecho hasta hora, inspirado en su precioso nuevo limonero. Siempre había soñado que un día tendría un limonero y ese día llegó hace unas semanas. Cada día se levanta con la fragancia de los limones y sus flores viendo su vibrante color amarillo.

Empezar el día así la llena de energía y sentimientos positivos y el color amarillo la acompaña en sus pensamientos durante el día. Tanto que empezó a verlos por todas partes, lo que ha inspirado esta nueva colección de cuadros abstractos, un proyecto único y original.

Quiere expresar cómo un simple limón que vemos y comemos cada día puede interactuar con nosotros de un modo emocional y espiritual y puede ser una vía de salida para muchas nuevas ideas y pensamientos. Lo captó a la perfección Julio Feroz, un grandísimo fotógrafo.

Todos limones después fueron donados a una fundación para la gente con necesidades de Baleares. Olé, Alina.