El acusado ha comparecido este viernes ante el Tribunal de la Audiencia de Palma.

TW
2

La Sección Segunda de la Audiencia de Palma ha acogido este viernes la continuación de un juicio a un hombre acusado de haber drogado a una chica en un bar de copas de Palma y violarla en su domicilio, hechos por los que el Ministerio Fiscal ha mantenido la petición de 12 años de prisión. Por su parte, la acusación particular pide la máxima, aumentando la condena hasta 13 años de cárcel, mientras que la defensa reclama la absolución porque «siempre ha mantenido la misma versión y la historia que han contado no tiene firmeza».

Según el fiscal, el 26 de febrero de 2023, el hombre invitó a la víctima a algunas bebidas y en una de ellas habría añadido dos tipos de fármacos hipnóticos. A medida que hacían efecto, presuntamente el acusado insistió a la víctima para que fueran a su domicilio, y una vez allí la violó.

A lo largo del proceso, que empezó el pasado 11 de marzo de 2024, la víctima relató que sus recuerdos se vuelven muy limitados desde el momento en que comenzó a tomarse la copa que le entregó el acusado. «Quise ir al baño y ya no tuve fuerzas. Recuerdo que estuve hablando con él de El Salvador, de Bukele y los Derechos Humanos, y luego ya no recuerdo más», ha declarado muy afectada.

A su vez, el agresor en todo momento negó que drogase a la perjudicada. «Mantuvimos relaciones sexuales de manera consentida», ha asegurado. Sin embargo, el médico forense Borja Moreno ha puesto en duda el informe realizado en un primer momento y ha confirmado la presencia de «sustancias farmacológicas coincidentes con antihistamínicos, que provocan somnolencia».

Al ser preguntado por la defensa sobre la ausencia de lesiones en la víctima, el forense ha querido recalcar que «no todas las agresiones sexuales terminan con lesiones en la chica, como es este caso, pero está claro que ella sufrió una patología relacionada con el estrés postraumático». Además ha añadido que es un caso que esconde muchas incógnitas en un desarrollo. «No estaba para consentir de forma adecuada. Es un caso de libro».

Otra de las pruebas que ha puesto sobre la mesa la Fiscalía para reafirmar su acusación es uno de los mensajes que le mandó el acusado a la mujer y en los que se podía percibir un tono amenazante. «Pórtate bien y si te portas mal te acuerdas de mí», rezaba el texto.

La acusación pública le imputa un delito de agresión sexual y pide 12 años de prisión, así como una indemnización de 25.000 euros para la víctima por las lesiones psíquicas y el daño moral provocado. La acusación particular, liderada por el abogado Gaspar Oliver, solicita 13 años de prisión. El letrado de la defensa, Juan Carlos Peiró, pide la absolución del encausado.