La Policía Nacional detuvo el pasado miércoles al hombre en Palma en una empresa de barcos para la que trabajaba. | Alejandro Sepúlveda -

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Chris B., de 34 años y nacionalidad alemana, circulaba en coche por el pueblo Holzhausen an der Haide, en Alemania, cuando se topó con un control de tráfico el 22 de abril de 2016. La patrulla de policía hizo parpadear la señal de stop polizei [deténgase policía] el hombre, lejos de parar, apretó el acelerador y alcanzó los 140 km/h en zona urbana. El conductor hizo caso omiso a la sirena policial y a la luz azul intermitente y emprendió una huida a toda velocidad.

Cuando el hombre llegó a la rotonda de la carretera B 60, a la que se incorporó por el carril contrario sin hacer caso a la preferencia de paso, provocó que al menos otros dos coches frenaran de forma brusca. No se produjeron daños personales ni materiales por pura casualidad.

Chris B., conocido por las autoridades policiales, fue identificado por los agentes, que dejaron de perseguirlo porque circulaba a una velocidad excesiva. El conductor no tenía un carné de conducir válido y decidió darse a la fuga para eludir las consecuencias penales y administrativas que se derivarían del control de tráfico.

El 3 de octubre de 2017, alrededor de las 2.00 horas, el hombre agredió a un testigo en una calle de Katzenelnbogen propinándole un puñetazo en la cara sin motivo justificado. La víctima sufrió una contusión en el rostro y sus gafas resultaron dañadas.

El Tribunal del Distrito de Lahnstein, en Alemania, emitió el 12 de marzo de 2019 una Orden Europea de Detención y Entrega el 12 de marzo de 2019 después de que Chris B. no compareciera en el juicio por un delito contra la seguridad del tráfico, conducción temeraria y lesiones que en el país germano lleva aparejada una pena de hasta cinco años de cárcel.

El hombre se instaló en un chalet adosado en Portocolom donde pasó desapercibido hasta el pasado 13 de diciembre. Chris B. fue detenido a las 12.00 horas por agentes de las Unidades de Droga y Crimen Organizado de Baleares en las instalaciones de una empresa de barcos de Palma en la que trabajaba. Más de siete años después de eludir el control de tráfico en su Alemania natal.

El fugitivo fue puesto a disposición judicial ayer en Vía Alemania y la Audiencia Nacional ordenó su ingreso en prisión.