La casa cuartel del Pont d’Inca cerró en 2018 por encontrarse en un estado deplorable. | Francesca Marí -

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Un hombre ha sido condenado al pago de una multa de 720 euros por resistirse a ser detenido por un agente y destrozar la puerta de los calabozos del cuartel de la Guardia Civil del Pont d´Inca en abril de 2016. El procesado fue sentenciado por un juzgado de lo Penal de Palma y ahora la Audiencia Provincial ha estimado parcialmente el recurso presentado por la defensa del acusado.

El incidente tuvo lugar la madrugada del 8 de abril de 2016, minutos antes de las 6.00 horas. El varón durante un arresto por un tema de violencia de género, se abalanzó sobre un agente de la Benemérita y lo tiró al suelo, provocándole contusiones leves en el hombre y en un codo. Minutos más tarde, ya en el cuartel de Pont d´Inca, empezó a dar patadas a la puerta de los calabozos.

Los golpes hicieron que se desencajara la entrada de la celda. Los agentes imputaron al arrestado por un delito de daños, además de por el ataque al guardia civil. Inicialmente fue condenado a cuatro meses de prisión por un atentado, pero la Audiencia Provincial de Palma ha estimado el recurso que presentó su abogado tras conocer la sentencia de lo Penal y califica de resistencia su enfrentamiento con el funcionario. Al enjuiciado se la apreció el atenuante de dilaciones indebidas, ya que la causa estuvo paralizada por causas ajenas a su voluntad.