La acusada, este miércoles, en el juicio que se ha celebrado en la Audiencia de Palma. | Alejandro Sepúlveda

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Una mujer ha aceptado una condena de tres años de cárcel por incendiar una casa del Port de Pollença con cuatro personas durmiendo dentro. La acusada, de 46 años y nacionalidad argentina, que vivía con su pareja en el domicilio, se ha declarado culpable este miércoles en la Audiencia Provincial de Palma. La fiscal ha tenido en cuenta tres circunstancias atenuantes: dilaciones indebidas, ya que el caso ha tardado una década en llegar a juicio; reparación del daño después de que la mujer haya consignado 5.715 euros para la dueña de la vivienda; y toxifrenia porque actuó bajo la influencia del alcohol.

El tribunal ha acordado la suspensión de la pena de prisión durante los próximos cinco años con la condición de que la procesada abone 1.500 euros en los próximos 10 meses y que realice un tratamiento de desintoxicación de alcohol. Los hechos ocurrieron sobre las 6.05 horas del 24 de junio de 2013 en una casa situada frente al cuartel de la Guardia Civil. La mujer prendió fuego a una cortina y a mobiliario de una habitación del sótano de la vivienda en la que residía, que era propiedad de otra persona. El foco se extendió rápidamente a otras estancias y el fuego subió a las plantas superiores.

La acusada huyó sin avisar al resto de moradores. Una mujer de 62 años se encontraba durmiendo en su habitación y se despertó a causa del calor. Al ver que la casa estaba en llamas avisó a gritos a los demás ocupantes. En el inmueble también había un hombre de 65 años con su nieto de 12, que estaban durmiendo y se despertaron cuando ya empezaba a entrar el humo en la habitación.

Los moradores no pudieron bajar a la planta inferior a causa de la densidad del humo y subieron al tejado, donde fueron rescatados por los agentes de la Guardia Civil. El sótano de la vivienda quedó totalmente calcinado y el mobiliario convertido en cenizas. Las llamas ocasionaron numerosos desperfectos tanto en pintura, muebles y sistema eléctrico que han sido tasados en 5.715 euros. La propietaria de la casa, de 76 años de edad, sufrió una gran afectación psicológica, ansiedad y nerviosismo a consecuencia del incendio.

La Fiscalía reclamaba al inicio del proceso judicial una condena de 15 años de cárcel para la mujer por un delito de incendio. La representante del Ministerio Público ha rebajado su petición a tres años tras llegar a un acuerdo con la abogada de la acusación particular, Luisa Sánchez, y el letrado de la defensa, Diego Marín.