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Juan Cedrún, oficial de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional, se encontraba de vacaciones con su mujer y su hija, el miércoles pasado en la Caleta de Portals Nous. El agente, de 41 años, observó sobre las 14.00 horas que el socorrista entraba de forma muy decidida al mar. «Vi que había una mujer boca arriba y que estaba totalmente inerte, la cabeza se le iba hacia dentro del agua», cuenta Cedrún este viernes en las instalaciones de la Comandancia de la Guardia Civil de Palma.

La turista, sueca de 36 años, estaba expulsando espuma por la boca y entre el socorrista y el policía fuera de servicio la trasladaron a la orilla. Aitor García, agente de la Guardia Civil en prácticas que estaba pasando el día libre con un amigo, también se acercó a ayudarles. Los tres iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar. «No tenía ni respiración ni pulso», comenta Cedrún.

El encargado del chiringuito de la playa, opositor a la Guardia Civil, les facilitó un maletín con botellas de oxígeno y un desfibrilador. Al cabo de unos minutos los dos agentes y el socorrista comprobaron que la tonalidad de piel de la mujer volvía a ser la adecuada.

-¿Cuánto duraron las maniobras de reanimación cardiopulmonar?

-¿En tiempo efectivo o en sensación?- pregunta el oficial de la UPR.

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-En ambas.

-En tiempo efectivo, según una mujer que llevaba el cronómetro, en torno a los cuatro minutos, pero fue una sensación de hora y cuarto.

Juan Cedrún está satisfecho con su labor. «La sensación es que, por parte de todos, se ha ayudado a que esa mujer pueda volver con su familia». Los bañistas que estaban en el lugar también intentaron ayudar, pero a la vez «entorpecían la situación», comenta el policía. El guardia civil Aitor García, de 36 años, colaboró con el oficial de la UPR y el socorrista para sacar a la mujer hasta la orilla. «Me identifiqué y como tenía el móvil a mano llamé al 112 para que nos mandaran atención sanitaria urgente», cuenta.

Aitor García se dedicó a recabar información sobre la mujer. Se llama Caroline, estaba hospedada sola en el hotel Tacande de Portals, de cuatro estrellas, y había consumido una importante cantidad de alcohol y de drogas.

-¿Qué se siente cuando salvas la vida a una persona?

-Satisfacción, lo que pasa es que en ese momento yo estaba muy centrado en que todo saliera bien y hasta que no se metió en la ambulancia no era consciente de lo que habíamos hecho.