Agentes de la Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía, al frente de la investigación.

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Al complejo comercial donde se quemó la tienda de muebles de Manacor este pasado jueves no le funcionó el sistema contraincendios. Así se desprende de la investigación abierta por agentes de la Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía a los que ha tenido acceso Ultima Hora. Fuentes próximas al caso han confirmado que en todo el recinto tan solo había una toma de agua de incendios sin presión y que los Bombers de Mallorca tuvieron que desplazarse más de medio kilómetro para tratar de cargar agua. Es más, en esta única boca de agua el caudal del agua era de 1,5 cuando lo habitual en estas instalaciones es que ronde los 4,5 kilos.

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Una vez allí, el sistema no era compatible con las mangueras de los camiones de los Bombers de Mallorca que son los homologados por normativa europea. La policía constata que los bomberos perdieron un tiempo muy importante en cargar agua con camiones cubas por culpa de esta supuesta negligencia. Además, el sistema propio de extinción de la tienda de mobiliario de diseño carecía de la presión sufienciente. Ahora, los agentes responsables del caso están recabando información 'in situ' de las deficiencias y han solicitado informes a los Bombers de Mallorca, Policía Científica y a los ingenieros del Ayuntamiento de Manacor.

El fuego, según fuentes próximas a los equipos de emergencia se inició sobre las 16:00 horas en la zona de almacenaje por causas que se desconocen y que están siendo objeto de investigación. Todo apunta a que fue accidental, pero este punto será confirmado en los próximos días. En el lugar muchos testigos aseguraban haber escuchado dos grandes explosiones. Hasta la ubicación del suceso, en el km 47 de la mencionada carretera, se desplazaron numerosas unidades de la Policía Nacional, la Guardia Civil, Policía Local de Manacor, Protección Civil y diversas dotaciones de los Bombers de Mallorca. Aunque en un primer momento acudieron efectivos de bomberos de los parques de Manacor, Felanitx, Llucmajor e Inca, debido a la virulencia de las llamas se tuvieron que incorporar más equipos de los parques de Artà y Alcúdia. Afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas personales, pero los daños materiales son muy cuantiosos.