El herido ha sido trasladado al hospital Son Espases. | Joan Torres

La Guardia Civil está tratando de aclarar el origen de la explosión, y posterior incendio, de un barco en aguas argelinas y que hirió a sus dos tripulantes. Uno de ellos, un ciudadano ruso de 42 años de edad, ha sido trasladado al hospital de Son Espases, en Palma, y se encuentra en estado crítico, al borde de la muerte. Una de las principales hipótesis es que el fuego pudo ser intencionado y no se descarta que la embarcación estuviera implicada en una trama de narcotráfico, según ha podido saber en primicia Ultima Hora.

La embarcación navegaba al sur de Cabrera cuando una fuerte detonación, antes de las siete de la mañana, la dejó envuelta en llamas. El fuego se propagó con gran virulencia y el citado tripulante del Este resultó alcanzado de lleno por la onda expansiva, que se podría haberse formado al entrar en contacto las llamas con el depósito de combustible.

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Salvamento Marítimo puso en marcha un dispositivo de emergencia y su helicóptero evacuó al ciudadano ruso, que estaba al borde de la muerte. Al llegar al aeropuerto palmesano, le esperaba una ambulancia del 061, que lo trasladó sin demora hasta el hospital de Son Espases. Los médicos han confirmado que las quemaduras eran casi mortales y han agilizado los trámites para enviarlo este viernes con un avión ambulancia hasta el hospital de Vall d'Hebrón, en Barcelona, que posee una unidad especial para quemados.

Sin embargo, su estado es tan grave que se ha descartado de momento esta maniobra, ya que las posibilidades de que muera durante el traslado son muy elevadas.

Otro acompañante del herido resultó alcanzado por las llamas en aguas argelinas, pero sus lesiones fueron menores y no fue necesario que lo trasladaran hasta Mallorca. El caso lo investiga la Guardia Civil de Madrid y la hipótesis del incendio intencionado cobra fuerza.