Imágenes de la agresión. | R.S.

Nuevo caso de violencia extrema en un local de ocio nocturno de Magaluf, en Calvià. En esta ocasión,las cámaras de seguridad recogen el enfrentamiento que tuvo lugar días atrás entre un portero de discoteca y un joven vecino de la barriada de Camp Redó (Corea). El motivo de la disputa se remonta a unos incidentes ocurridos varios meses antes con un familiar en el citado establecimiento.

Agentes de la Guardia Civil ya se han hecho cargo de la investigación de la brutal agresión que tuvo lugar el pasado domingo día 14 de agosto. Las primeras hipótesis del caso apuntan a que se trata de un intento de saldar cuentas pendientes. Todo apunta a que hace aproximadamente unos dos meses unos chicos de etnia gitana de la barriada palmesana de Camp Redó tuvieron problemas con el personal del local en cuestión. Los familiares prometieron «venganza» y, presuntamente, amenazaron a los trabajadores y personal de seguridad de que «esto no iba a quedar así». Fue por ese motivo, que un joven -familiar de los chicos- irrumpió en la discoteca con la intención de agredir a los empleados. Lo que no esperaba es la respuesta que se encontró frente a él. Un portero, de gran corpulencia física y experto en boxeo, que no dudó en propinarle un aluvión de golpes.

En las imágenes puede apreciarse como el de seguridad le lanza más de una veintena de manos, la gran mayoría de ellas alcanzando el rostro del joven. A pesar de la intensidad y fuerza con la que le golpea, el hombre aguanta sin perder el equilibrio.

A partir de ese momento, el enfrentamiento entre ambas partes ha ido creciendo y la Guardia Civil tiene constancia de la existencia de amenazas de muerte entre las partes implicadas. Por ese motivo, está muy pendiente y reforzará su presencia en los próximos días en la zona. Los agentes han tomado declaración al personal del local y visualizado las cámaras.