El turismo acabó volcado sobre una pared de piedra. | R.S.

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«Vivo de milagro». Sin duda alguna fue la frase más repetida por parte de todas las personas que pasaban por delante del vehículo accidentado. El sábado por la noche, un conductor, vecino de Algaida de mediana edad, circulaba por la Ma5017, carretera del Puig de Randa. El hombre, a bordo de un Vokswagen Polo, bajaba de Cura a Randa. Justo en la curva del santuari de Gràcia, por causas que se desconocen y que están siendo objeto de investigación, perdió el control de vehículo, hizo un ‘recto’ y arremetió contra cinco o seis metros de protección de la vía.

Acto seguido, el coche salió despedido por un terraplén de unos tres o cuatro metros de altura, volcó y cayó sobre una pared de piedra. De forma milagrosa, el conductor consiguió salir del coche ileso, si bien se quejaba de alguna pequeña molestia en uno de sus brazos. Ayer por la mañana, una grúa retiró el vehículo accidentado.

Accidente de tráfico

Durante la jornada dominical, fueron muchos los ciclistas, vecinos y visitantes de los santuaris de Cura, Sant Honorat y Randa que no daban crédito a lo sucedido. Por el momento se desconocen las causas del siniestro, pero todo apunta a que la velocidad con la que arremetió contra los guardarraíles se sospecha que fue excesiva. Personal de Carreteres del Consell de Mallorca acondicionaron la zona.