Parte de la droga y dinero interceptado a la joven peruana en la estación de autobuses de Palma. Foto: CNP

2

«Tengo mucha prisa. Tengo que coger el autobús de línea para llegar a Inca y cuidar a mi abuelito enfermo». Esta era la excusa o pretexto con el que una mujer, de origen peruano de 21 años, trataba de eludir el control policial en la estación Intermodal de Palma (zona de autobuses). Entre sus pertenencias, los agentes localizaron una gran cantidad de setas alucinógenas y drogas de diseño.

Los hechos ocurrieron, tal y como les adelantó en exclusiva Última Hora, el pasado martes. La narcotraficante fue sorprendida por agentes pertenecientes a la Brigada Móvil de la Policía Nacional que se encontraban haciendo labores de prevención, en concreto en la estación de autobuses. Uno de los funcionarios, el cual iba de paisano, observó como la detenida mostraba una actitud nerviosa ante la presencia de una patrulla de la Policía Nacional, por lo que policías uniformados procedieron a su identificación, mostrándose la misma inquieta en todo momento, manifestando que tenía prisa.

Noticias relacionadas

Entre sus pertenencias se localizaron dos envoltorios grandes de ketamina, una bolsa transparente conteniendo setas alucinógenas, siete bolsitas individuales de cristal y otras cantidades de MDMA. En otro departamento, se localizaron bolsas de marihuana y dinero fraccionado. Según los expertos, los efectos de las setas alucinógenas suelen empezar al cabo de 30 a 45 minutos de ingerirlas y son muy perjudiciales para la salud. Pueden durar hasta 6 horas. Los efectos iniciales incluyen típicamente náuseas y bostezos excesivos. Tras estos efectos iniciales, empieza el denominado «viaje».

Un viaje puede ser suave, dejando a la persona adormilada o relajada. Pero las dosis altas o las setas más fuertes pueden provocar alucinaciones, ansiedad, paranoia y nerviosismo. La persona puede tener una percepción distorsionada del tiempo, el espacio y la realidad. Una dosis excesiva puede llevar a una afección mental de larga duración conocida como psicosis.

Blindaje policial a la Estación Intermodal, a la red de autobuses de la TIB, los trenes, el metro y la totalidad de rutas marítimas que unen las Islas entre ellas y la Península. Los hombres y mujeres de la Brigada Móvil del CNP, un año más se convierten en los guardianes del transporte y de las infraestructuras sensibles. Ellos son los responsables, en el marco de la ‘operación Verano’, de velar por la seguridad y evitar cualquier acto delictivo en los buques y los medios de transporte colectivos de viajeros. Más de 50 agentes se han desplazado a Balears de la Península.