La chabola se encuentra en el Camí Vell de Bunyola, en Palma. | Redacción Sucesos

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Un policía nacional que acudió al incendio en una chabola frente a Son Fusteret en 2020 fue atacado por un pitbull. El animal, de unos 50 kilos, le mordió en el rostro y después en los glúteos. El ataque del perro llega ahora a juicio. La Fiscalía reclama al dueño del can una multa de 3.600 euros por un delito de lesiones por imprudencia grave. El hombre tendrá que indemnizar al agente con 4.237 euros por las heridas que sufrió a consecuencia del ataque.

Los hechos se produjeron sobre las 1.45 horas del 2 de agosto de 2020, según recoge el Ministerio Público en su escrito. Una patrulla de la Policía Nacional se desplazó hasta un descampado situado en número 7 del Camí Vell de Bunyola, en Palma. Los agentes habían sido alertados por el incendio en una chabola en la que vivía una pareja de indigentes. Uno de los policías que participaba en el dispositivo para la extinción del fuego pidió al acusado que se llevara al pitbull a un lugar seguro y alejado del foco del incendio. El animal se encontraba atado a un árbol y sin bozal.

Sin embargo, el propietario del can decidió dejarlo suelto desatendiendo a las indicaciones del agente. Fue entonces cuando el perro se abalanzó sobre el policía y le dio un primer mordisco en la cara que le afectó a la frente y a la nariz y un segundo ataque que tuvo lugar en ambos glúteos. El agente perjudicado efectuó dos disparos al aire con la finalidad de ahuyentarlo y el perro se escondió entre unos matorrales. Técnicos del Centre Sanitari Municipal de Protecció Animal de Son Reus se desplazaron hasta el lugar y facilitaron un lazo de acero al dueño del pitbull para que lo capturara. El perro, que se encontraba alterado y agresivo, hizo fuerza para intentar zafarse, pero el hombre no dejaba de estirar hasta que finalmente lo estranguló de manera accidental. El cuerpo del pitbull fue examinado y se comprobó que no tenía orificios de bala y que la muerte fue por ahogamiento. El policía que sufrió el ataque tuvo que ser asistido por una ambulancia del 061 por las heridas sufridas en el rostro y en los glúteos. Las lesiones, según la versión de la Fiscalía, tardaron 25 días en curar.

Cicatriz

El agente presenta una pequeña cicatriz en el rostro tras el ataque del animal. El juicio estaba señalado ayer a prevención en el Juzgado de lo Penal número 5 de Palma, pero no hubo acuerdo entre el abogado de la defensa, MarcTorres, la fiscal y el letrado del Estado y se fijó para el próximo mes de octubre. El fuego de la chabola en la que trabajaba el agente fue extinguido por los bomberos. Unos rastrojos provocaron las llamas que alcanzaron la infravivienda que habitaba la pareja de indigentes. Los equipos trabajaron durante alrededor de una hora y media en la extinción del incendio.