El acusado, este lunes, en el juicio en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma. | Alejandro Sepúlveda

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El antiguo responsable del restaurante Ritzi de Portals Nous ha sido condenado a dos años de cárcel por tráfico de drogas. El hombre se ha declarado culpable en el juicio celebrado este lunes en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma y también ha aceptado una multa de 300 euros. El acusado, defendido por el abogado Tomeu Salas, no ingresará en prisión. El tribunal ha acordado la suspensión de la pena de cárcel con la condición de que no cometa ningún delito en los próximos cinco años.

Los hechos enjuiciados se remontan a las 22.30 horas del 23 de agosto de 2019. El procesado, italiano de 60 años, se encontraba en el local, donde ejercía funciones de maitre, con 12 papelinas que contenían 10 gramos de cocaína y casi dos de éxtasis que en el mercado ilícito alcanzarían un valor total de 527 euros.

Los agentes de la Guardia Civil que detuvieron al encausado también localizaron una báscula de precisión con restos de cocaína y dos frascos con un líquido que «no han sido sometidos a fiscalización», según la versión de la Fiscalía. El hombre disponía de estas sustancias estupefacientes con la finalidad de destinarlas a la venta entre terceras personas.

En el momento de su arresto llevaba 1.615 euros repartidos en dos carteras y que procedían de la venta de droga. El acusado autorizó la entrada y registro en su domicilio de Peguera y los agentes que se hicieron cargo de la investigación hallaron 1.700 euros distribuidos en 15 billetes de 100 y cuatro de 50 que procedían del tráfico de sustancias.

El establecimiento de Portals fue escenario de un registro llevado a cabo durante la 'operación Casino' a mediados del pasado mes de febrero. Agentes de la Guardia Civil, Policía Nacional, FBI y DEA de Estados Unidos, así como la NC británica y carabinieris italianos participaron en un dispositivo contra el blanqueo de capitales que sirvió para desarticular una supuesta mafia albanokosovar que inundaba Europa de cocaína.

La cocaína se importaba desde Sudamérica y llega a Europa a través de varios puertos. Desde allí, se repartía en aviones, embarcaciones, camiones y coches. Como dato curioso, la organización asumía la cadena de suministro completo de la droga, desde su origen hasta su destino final.

La compleja estructura societaria asentada en Mallorca permitía blanquear el dinero procedente del narcotráfico y la prostitución y los mafiosos, para comunicarse entre ellos, utilizaban sistemas cifrados, para impedir que fueran 'pinchados'. El presunto cerebro del grupo, Bashkim Osmani, un albanokosovar que se construyó una impresionante mansión den Camp de Mar (Andratx), fue arrestado en Croacia.

La investigación del Servicio de Información de la Guardia Civil de Palma se inició en 2018 y en enero de 2020 fueron incautados 440 kilos de cocaína en Barcelona que procedían del clan albanokosovar. Meses después, en septiembre, en Bélgica se intervinieron 2.500 kilos de productos químicos para adulterar la droga, perteneciente a la misma organización afincada en Mallorca.