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Los vecinos de la barriada de sa Teulera de Palma están preocupados ante la elevada probabilidad de que un pirómano ande suelto por la zona. Les está acechando y quemando los coches estacionados en la vía pública. «Llevamos meses con la mosca detrás de la oreja. Todo comenzó cuando, a finales del mes de marzo, en la calle Margalida Jofre, donde mi mujer y yo dejamos estacionados los dos coches. Al día siguiente, nos encontramos que ambos vehículos tenían las ruedas delanteras quemadas, al parecer, de forma premeditada», explica un residente de la barriada de Ciutat.

No tardaron en darse cuenta que bajo los neumáticos había una bola de papel impregnada de una sustancia inflamable. Poco después acudieron a la Policía Nacional, donde interpusieron una denuncia. En ese mismo escrito, el perjudicado también aportó otros datos relevantes para el caso. «Días antes de producirse el intento de incendiar mis coches, en la calle Filipines quemaron el BMW de un vecino. En el incendio también se vio afectado un árbol. Poco después, en la calle Xile, dos coches quedaron totalmente calcinados. Además, de otros turismos a los que han intentando incendiarlos pero no lo han conseguido por diversas causas. En algunas ocasiones también vemos marcas de quemaduras de neumáticos sobre el asfalto y restos de papeles junto a las ruedas, es decir, intentos fallidos de prender fuego a los vehículos», apunta otro de los residentes del lugar.

A los vecinos de esta barriada palmesana les preocupa que el día menos pensado el fuego pueda propagarse a la zona boscosa,  ubicada en la parte trasera del antiguo hospital de Son Dureta o en el bosque de sa Teulera, en las inmediaciones del club de pádel. «Desde que cerraron el depósito de vehículos del Son Toëlls, las grúas municipales del Ajuntament de Palma desplazan numerosos vehículos a las calles Filipines y Xile con pegatinas de retirada. La zona se está convirtiendo en un depósito improvisado donde se acumulan los coches abandonados o deteriorados y esto puede convertirse en un imán para los pirómanos», concluye uno de los portavoces vecinales.

Todos los entrevistados coinciden en destacar la labor policial de investigación y la dificultad que supone atrapar a estos incendiarios, pero también son conscientes que son muchos los residentes que, de forma errónea, no denuncian estos hechos.

El apunte

Dispositivo para tratar de localizar a los pirómanos

Desde hace meses, el Grupo de Atracos de la Policía Nacional trabaja de forma intensa y con muy buenos resultados en la caza de los pirómanos. El problema surge cuando se trata de varias personas, muchas de ellas sin antecedentes. A pesar de las dificultades, poco a poco, todos los incendiarios van cayendo.