El acusado, durante el juicio el pasado diciembre en la Audiencia dePalma.  | Alejandro Sepúlveda

La Audiencia de Palma ha condenado a un hombre a diez años de cárcel por abusar de su hijastra menor de edad durante siete meses en el domicilio en el que convivían. El acusado, de origen ecuatoriano, tendrá que indemnizar a la víctima con 3.000 euros por los daños morales. La sentencia de la Sección Primera apunta que los hechos tuvieron lugar en una vivienda de la calle Bartolomé Pou de Palma en 2012. El hombre convivía con la niña, que tenía 7 años, la madre de esta y otras personas en una casa que habían alquilado.

El acusado aprovechaba las ocasiones en las que se quedaba a solas con la menor para realizarle tocamientos por encima de la ropa. Pero fueron a más. Pasado un tiempo empezó a manosear a la menor por debajo y, una vez, le introdujo los dedos en la zona genital. El hombre negó los abusos sexuales en el juicio celebrado el pasado mes de diciembre en la Audiencia. «Todo es mentira, yo no le he tocado. Lo único que hice fue darle cariño». La menor, que en la actualidad tiene 16 años y que fue representada por el abogado Eduardo Valdivia Font, explicó que los tocamientos se produjeron cada vez que se quedaban a solas. Ella callaba porque no sabía qué hacer.

Los jueces indican que el testimonio de la víctima sobre los abusos «siempre ha sido el mismo, persistente y bien mantenido en la memoria por ser un hecho traumático. La menor siempre ha sabido situar el contexto, el lugar en qué ocurría, la oportunidad, los tipos de actos y cómo fueron de menos a más».