Los agresores fueron juzgados a finales de diciembre en Vía Alemania, Palma. | Alejandro Sepúlveda

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El propietario de una discoteca de s’Arenal y su primo han sido condenados a un año de cárcel cada uno por dar una paliza a un cliente. Los agresores tendrán que indemnizar a la víctima, de 42 años, con 6.766 euros por las lesiones ocasionadas.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 3.00 horas del 4 de julio de 2020 en una discoteca situada en la carretera de s’Arenal. El propietario del establecimiento y su primo, junto a otras personas que no han sido identificadas discutieron con el perjudicado y su acompañante por el supuesto impago de unas consumiciones.

Una lluvia de golpes

Los acusados, según la sentencia del juzgado de lo Penal 3 de Palma, propinaron al cliente multitud de puñetazos y patadas por todo el cuerpo. El hombre cayó al suelo, donde continuó recibiendo una gran cantidad de golpes, algunos de ellos en la cabeza.

El herido sufrió policontusiones en cabeza, costillas, codo y ojo, así como bursitis postraumática en ese mismo codo. Las lesiones tardaron en curar un total de 74 días, según la resolución judicial.

Los dos agresores, que solo respondieron a las preguntas de su abogada, reconocieron que se encontraban en el local de copas, pero negaron la agresión. El juez no da credibilidad a su declaración: «Resulta extraño que el responsable del negocio ni se inmutara pese a que en la puerta del local se estaban pegando muchas personas y que ni llamara a la policía», indica el magistrado, que añade que los hechos son graves. «No solo por la participación de muchas personas con los acusados, sino también por la forma de ejecución. La víctima fue golpeada y pateada en el suelo, incluidos golpes en la cabeza».