Los sospechosos fueron arrestados en Torrenova tras una operación de la Guardia Civil. | Michel's

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Una broma que ha salido cara. Cuatro británicos que se encontraban de vacaciones en Magaluf han sido condenados cada uno de ellos a dos años de prisión por pagar con billetes falsos de 20 euros en un pub de Punta Ballena, en abril del año 2019. Además de la citada pena de cárcel, que no cumplirán al quedar suspendida, también tendrán que abonar una multa de 350 euros. Los imputados, que fueron arrestados en su día por la Guardia Civil de Calvià, reconocieron los hechos en un juzgado de lo Penal de Palma a través de videoconferencia.

Los hechos ahora juzgados se remontan al mes de abril de 2019. Cuatro turistas británicos aterrizaron como otros tantos compatriotas en la Isla con la intención de pasar sus vacaciones en Magaluf. Pero estos tenían un objetivo espurio.

Alarmas

El día 9 de aquel mes acudieron a un conocido pub de Punta Ballena y empezaron a pagar consumiciones con billetes de 20 euros falsos. También algunos de ellos acabaron en el suelo del establecimiento. En el local saltaron las alarmas y horas más tarde fueron detenidos los sospechosos. Agentes de la Guardia Civil de Calvià, tras desplegarse por la zona, registraron la habitación 117 de unos apartamentos de Torrenova, que habían alquilado los imputados.

En una caja de seguridad hallaron 59 billetes de 20 euros. Fueron debidamente analizados y la prueba pericial detectó que tres de ellos habían sido creados por imitación. Los investigadores tenían la total seguridad de que muchos de ellos habían sido puestos en circulación en negocios de la zona en los días previos de su arresto. A simple vista los billetes eran muy difíciles de detectar, por lo que no se pudo cuantificar la estafa.

Ahora, casi tres años después, los cuatro acusados, que estuvieron privados de libertad dos días tras su arresto, se sentaron telemáticamente ante la jueza de lo Penal de Palma. Tras un acuerdo de conformidad de sus defensas con el Fiscal, admitieron los hechos y se conformaron cada uno de ellos con dos años de prisión y el pago de una multa de 350 euros. Así, ninguno entrará en la cárcel. La pena quedó suspendida por un plazo de cuatro años en el que no podrán delinquir ni tampoco entrar en España.