Los agentes Sitjar, Bordoy, Isern y Canto, frente a la la Jefatura. | ALEX SEPULVEDA

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Rafel Isern, José Carlos Sitjar, Miquel Bordoy y Alberto Canto son cuatro agentes del Cuerpo Nacional de Policía que se han convertido en improvisados héroes al lograr salvar la vida de un eslovaco, de 30 años, que cayó desplomado en la estación Intermodal de Palma.

Hace unos días, el joven pasajero se encontraba en la estación, muy cerca de los mostradores de información. En un momento dado, por causas que se desconocen, el chico comenzó a sentirse indispuesto, dio varios pasos de espalda totalmente desorientado hasta caer desplomado, golpeándose la cabeza contra una mesa y quedando tendido inconsciente en el suelo. Varias personas corrieron en su ayuda, pero la sorpresa fue mayúscula cuando vieron que el chico no respiraba y tenía la mirada ida. En ese instante, en el recinto férreo se encontraban dos patrullas de los GOR en otra intervención. «Nada más ver al joven en el suelo y a la gente gritando acudimos en su auxilio. Nos tiramos al suelo e iniciamos la RCP. Cada dos minutos nos íbamos turnando mientras esperábamos la llegada de los servicios sanitarios.

De verdad, se nos hicieron eternos aquellos minutos», comenta el oficial Rafel Isern. «En un momento dado, el joven hizo ademán de respirar y lo colocamos en posición de seguridad. También detectamos que se estaba ahogando con su propia lengua y tuvimos que sujetar. Unos minutos más tarde llegó la ambulancia y ellos se hicieron cargo. Lo más gratificante fueron las palabras de los médicos cuando nos dijeron que gracias a nuestra actuación ese chico estaba vivo», comenta Alberto Canto, policía en prácticas.