Los vecinos se manifestaron varias veces contra el centro Norai. | Pere Bota

La presión de los vecinos de la barriada de Son Roca consiguen cerrar el polémico centro de menores Norai y el Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMÁS) no le queda más remedio que trasladar a los internos a un centro ubicado en la Part Forana. Fuentes próximas a la institución insular han confirmado que tenían pensado cerrar las instalaciones el próximo mes de marzo, pero que ante la gravedad de los altercados que se estaban produciendo en los últimos meses se decidió adelantarlo. En estos momentos, las instalaciones de Norai, en Son Roca, ya están completamente cerradas. Por razones de protección a los menores, el Consell de Mallorca, a través del IMÁS, no ha decidido no hacer público el lugar donde han sido trasladados los internos, pero sostienen que se trata de un centro con personal cualificado y especializado para trabajar con este perfil de usuarios. Además, los adolescentes se encuentran ahora en unas dependencias situadas en la Part Forana donde podrán realizar los educadores un trabajo mucho más terapéutico con los chicos.

La noticia del cierre ha sido muy bien acogida por los vecinos de Son Roca, especialmente, por la comunidad gitana que desde hace meses mantenía una guerra abierta contra los menas. En los últimos meses, la situación en Norai era insostenible y la Policía Nacional, Policía Local de Palma y la Guardia Civil habían tenido que actuar en más de 250 ocasiones. También se habían registrado más de una veintena de detenciones, motines, intentos de violación, peleas, robos con violencia y agresiones de todo tipo.

Antes de trasladar a todos los internos al nuevo centro de la Part Forana, desde hace una semana, algunos internos ya fueron ubicados en otros centros de Palma. Nada más llegar a los mismos, la conflictividad y robos de las nuevas zonas ya se han multiplicado.
Por otra parte, a las 17.30 horas del pasado lunes, la Policía Nacional tuvo que acudir de urgencia al centro de menores Es Caliu de Palma donde se encontraba un menor fuera de control que acabó detenido por un delito de lesiones. A las 14.50 horas, el citado interno amenazó de muerte a un compañero al que, acto seguido, le lanzó una lámpara y una baldosa. Los educadores confirman que se trata de un menor de gran envergadura física que en muchas ocasiones agredió a otros usuarios y a los propios trabajadores.

El apunte

Comisiones Obreras denuncia que el IMÁS despide a 20 trabajadores

«El IMÁS cierra de manera unilateral y sin aviso previo el centro Norai dejando sin trabajo a educadores y al resto de trabajadores del servicio. El equipo de profesionales que han sufrido agresiones han sido las víctimas de los últimos incidentes en el centro y ahora son los que pagan las consecuencias de una gestión inadecuada de un servicio de responsabilidad de la Administración», apuntan desde Comisiones Obreras. Para el sindicato resulta «lamentable» que sean los trabajadores que han tenido que gestionar el día a día en un centro que han sufrido un clima de tensión laborar elevado, agresiones físicas y de extrema violencia quienes sean despedidos. Por su parte, desde el IMÁS sostienen que los internos han sido derivados a otros centros donde el personal docente está más especializado en el trabajo con chicos mucho más conflictivos, entre ellos, los menas.