Varias patrullas de de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional se personaron en la vivienda, y observaron la puerta arrancada y fracturada y a un hombre en el interior en actitud violenta. | Redacción Sucesos

Agentes de la Policía Nacional han detenido a un padre acusado de destrozar la puerta de su casa a golpes tras discutir con su hijo de siete años. El hombre había estado toda la tarde en el bar consumiendo alcohol.

Los hechos sucedieron el domingo en un edificio de la calle Joan de Saridakis. Varias personas llamaron al 091 alertando de la actitud violenta de un hombre que no cesaba de gritar y dar golpes, todo ello en presencia del menor. Varias patrullas acudieron al lugar del suceso observando a su llegada la puerta arrancada y al propietario del inmueble en su interior muy alterado.

Menor

Los funcionarios policiales se interesaron por la situación del niño, preguntando en repetidas ocasiones al padre por el paradero y estado del menor. La casa estaba revuelta y en el suelo había un cuchillo de grandes dimensiones. Al intentar acceder a la vivienda para comprobar el estado del niño, el hombre se abalanzó sobre los policías intentando agredirles.

Los funcionarios, con el uso de la fuerza estrictamente necesaria, consiguieron reducirle y proceder a su detención por un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar y por quebrantamiento de condena hacia su expareja.

Los policías localizaron al niño, que estaba atemorizado. El pequeño relató que, unos minutos antes, su padre había llegado a casa muy enfadado. Sin saber los motivos empezó a dar golpes y puñetazos en la puerta hasta que la reventó. El niño se quedó a cargo de un familiar. Del mismo, modo, los policías también tuvieron conocimiento de que el ahora detenido había contactado con su exmujer, con la que tiene una orden de alejamiento en vigor.

El arrestado apalizó a su propia hermana

El detenido, de 36 años, cuenta con antecedentes policiales y es una persona extremadamente violenta. Su propia familia reconoce que, hace unos día, propinó una paliza a su propia hermana. El niño, de tan sólo 7 años, vivía en una casa desordenada y dormía en un colchón con las sábanas sucias.