La incidencia delictiva sigue siendo muy inferior a la que había en las Islas antes de la pandemia. | Efe

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La tasa de criminalidad en Baleares fue, durante el primer semestre de 2021, de 51,9 delitos por cada 1.000 habitantes, lo que sitúa a las Islas por encima de la media nacional -39 delitos-, siendo la Comunidad con mayor incidencia proporcional al número de habitantes de España.

Según ha explicado el Ministerio del Interior este viernes en nota de prensa, su Balance de Criminalidad refleja que el número total de infracciones penales fue de 26.885 en los primeros seis meses del año, lo que supone un aumento del 4,3 %, debido especialmente al fin de las restricciones de movilidad.

No obstante, la incidencia sigue siendo muy inferior a la que había las Islas antes de la pandemia, que superaba los 67 casos por cada 1.000 habitantes en los primeros meses de 2020, han asegurado.

Por detrás de las Islas se encuentran la ciudad autónoma de Melilla, Madrid y Cataluña. No obstante, «hay que tener en cuenta que este índice solo computa los residentes censados pero no la población flotante, muy significativa por tratarse de una zona turística».

Por islas, la tasa de criminalidad es de 53 delitos o faltas por cada 1.000 habitantes en Mallorca, disminuyendo en Menorca y Formentera a 36 y 34, respectivamente, y aumentando en Ibiza hasta 55.

Por tipología, el Ministerio del Interior ha apreciado un aumento en Baleares de los delitos leves, referidos a daños o hurtos, con incrementos del 21 % y del 26 %, respectivamente.

Las estadísticas también reflejan un 6,6 % más de casos de malos tratos en el ámbito familiar, con más de 2.000 denuncias registradas en el primer semestre. En el mismo período, los delitos contra la libertad sexual se incrementaron en un centenar de nuevos casos, hasta alcanzar los 340.

Por otro lado, las infracciones más numerosas fueron las relacionadas con lesiones, amenazas y estafas, con 9.144 casos en la primera mitad del año, aunque reflejan un descenso del 8,6 % en comparación al ejercicio anterior.

Entre enero y junio, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad esclarecieron cuatro de cada diez infracciones penales cometidas en Baleares, «un porcentaje que se mantiene en niveles récord de la última década».

Asimismo, la tasa de detenidos e investigados se elevó a 256 por cada 1.000 infracciones en el primer semestre, lo que también supera los datos de los últimos diez años.

En Palma, la tasa de criminalidad es de 64,4 casos por cada 1.000 residentes -dos casos más de media que en 2020- y el total de denuncias ha crecido un 9 %.

De entre los municipios de más de 20.000 habitantes, siguen la tendencia ascendente Manacor, con un 3,6 % más de delitos registrados; Ibiza, con otro 3,6 %; Mahón, con un 30 %; Llucmajor, con un 2,9; Santa Eulària des Riu, con un 9,9 %; Sant Josep de sa Talaia, con un 22,5 %; y Ciutadella, con un 19 %.

Por el contrario, la tasa de criminalidad baja en Sant Antoni de Portmany, con un 8,2 % de infracciones penales menos que en el mismo período del año pasado; Marratxí con un 15,2 % menos; Inca, con un 1,8 % menos; Calvià con un 6,9 % menos; y Alcúdia, con un 4,8 % menos.