Registro en el Euro Working de la calle Simó Ballester, frente a la Jefatura de Palma.  | A. Sepúlveda

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El entramado de la macroestafa millonaria internacional con ramificaciones en Mallorca llegó a ingresar en un banco de Magaluf cuatro millones de euros en solo tres meses, procedentes supuestamente del dinero que se quedaban de los inversores engañados.

El volumen de transferencias llegó a ser tan elevado que constituyó un problema para los implicados, ya que las sucursales bancarias tienen un límite operativo y había tanto dinero que mover que era imposible operar solo con un banco. El dinero estafado se enviaba a cuentas de Turquía, donde supuestamente era blanqueado por los cabecillas internacionales de la banda. Hay constancia que desde 2019 se enviaban grandes cantidades.

Los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil y de la Polizei alemana están investigando el papel que jugó el director de sucursal de un banco, que era íntimo amigo de uno de los ahora imputados en la operación del miércoles. Tal y como adelantó en primicia la web de Ultima Hora ese día, medio centenar de agentes, apoyados por una comisión rogatoria alemana, llevó a cabo registros en un negocio regentado por un ex policía nacional y actualmente abogado, y en otros despachos y viviendas de Palma y Calvià. Las actividades del citado policía están en el punto de mira de los investigadores, que lo han imputado al igual que su mujer. Su lujosa casa de Costa de la Calma también fue registrada.

Los investigadores, durante meses, han pinchado teléfonos e interceptado correos electrónicos de los sospechosos, aunque algunos de los implicados eran muy cautos y solo tenían contactos personales. Por teléfonos eran muy parcos y solo lo usaban para quedar. Los registros judiciales fueron practicados en la calle Simó Ballester (Palma), Georges Bernanos (Palma), Bella Vista (Santa Ponça), Cotoner (Palma), Els Geranis (Cala Viñas), Punta Ballena (Magaluf) y Llorenç Vicens (Palma).

Páginas webs con fotografías falsas del CEO e inversiones de 500.000 euros

Los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil han detectado que en algunas de las páginas webs falsas de la trama se cambiaba la fotografía del CEO, que no correspondía con el nombre que facilitaban a los interesados, Los inversores que captaban invertían entre 100.000 y 500.000 euros, por activos que en realidad no existían. Bancos suizos, alemanes e irlandeses, así como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) llevaban meses alertando de transferencias sospechosas.