El altercado se produjo este fin de semana en Bunyola.

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Agentes de la Policía Local de Bunyola han propuesto para sanción al grupo Oques Grasses por incitar al público de un concierto para que incumplieran las normas COVID.

Los hechos tuvieron lugar, a las 22.30 horas, en el aparcamiento del campo de fútbol de Bunyola donde se estaba celebrando un concierto.

Los agentes pudieron escuchar al vocalista del citado grupo gritar: «Quan jo canti aquesta frase que acab de dir, tots vosaltres vos posau drets i fent l'ona, que quedarà de puta mare». Dichas frases también fueron escuchadas por el personal de la organización, seguridad privada y el regidor de fiestas del propio Ayuntamiento.

Acto seguido, los policías acceden al recinto y observan a varios grupos de personas de pie, cantando y bailando. Los funcionarios policiales contactaron con la organización para informarles que todos sus voluntarios debían velar por la seguridad y hacer cumplir la normativa COVID. También se les indicó que avisaran a los músicos para que por megafonía se dieran las instrucciones pertinentes. Los músicos hicieron caso omiso a las indicaciones policiales.

El personal de seguridad y la policía tuvieron problemas con algunos asistentes al concierto que incumplieron de forma sistemática las normativas teniendo que expulsarlos del recinto. A las 00.30 horas, al finalizar el concierto, se procedió a identificar al cantante. Una vez identificado se le comunicó que sería propuesto para sanción.

Los agentes de la Policía Local informaron a sus compañeros de la Guardia Civil que iban a identificar al cantante y la patrulla de la Benemérita decidió quedarse fuera y así lo hacen constar los policías en su atestado.

Mientras estaban sancionando al cantante, los agentes fueron rodeados por 15 personas, todas ellas fans del grupo, proliferando insultos y amenazas a los agentes.