Una representación de los Bombers de Mallorca del parque de Inca. | BARTOMEU ESPASES

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Dolor y tristeza. Esas son las dos palabras que mejor describen el sentir general de la gran familia de los equipos de emergencia en referencia a la muerte del suboficial jubilado de los Bombers de Mallorca, Joan Cifuentes. Durante toda la jornada de este lunes los compañeros acudieron al tanatorio de Inca en señal de respeto y despedida del que fue uno de los históricos bomberos del Cuerpo. En todos los parques se guardó un minuto de silencio.

Sus compañeros de los Bombers de Palma también se sumaron a las muestras de dolor y tuvieron palabras de recuerdo para Joan Cifuentes.

Guardias civiles, policías nacionales, militares, representantes de las diferentes policías locales de Mallorca y medios de comunicación, mostraron su respeto por uno de los mitos del Cuerpo.

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